Sunday, November 19, 2017

Tres gemas ocultas y muy poco conocidas de Jerusalén - Noam Chen - Times of Israel





Recientemente me asocié con el guía turístico local Jacob Bildner, un experto en recorridos por la ciudad, y juntos nos embarcamos en una misión especial para descubrir el mundo oculto de Jerusalén. Jacob fue fundamental para ayudarme a descubrir algunos de los secretos más fascinantes de la ciudad, desde lugares que no son accesibles para el público hasta lugares que están literalmente ocultos a la vista. La relación que ha establecido con las comunidades conectadas con cada uno de esos lugares fue inestimable para garantizar el acceso privado a muchas de las personas que visitamos.

Explorar estos sitios fue un viaje al pasado alucinante e inolvidable, revelando aún más capas ocultas de la ciudad santa.

He reunido tres de estas gemas escondidas para mostrarles un aspecto de Jerusalén que quizás no hayan visto jamás:

El Kishle


Un camino poco transitado. El camino que conduce de la Torre de David al Kishle


Antiguo complejo militar y prisión del Kishle

El Kishle se estableció en 1834 para servir como un complejo militar. Durante el Mandato Británico en la Tierra de Israel, fue utilizado como una estación de policía y prisión donde los miembros clandestinos judíos fueron encarcelados. Algunos prisioneros dejaron su marca en las paredes, incluido el emblema del Irgun (La Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel), que se puede ver cerca de la entrada.

Los arqueólogos que excavaron el sitio han descubierto hallazgos de casi todos los períodos de la historia de Jerusalén, desde las fortificaciones del rey Ezequías durante el período del Primer Templo hasta los restos del Palacio de Herodes, que se extendía hasta el Monte Sión.

El Kishle se abrió al público en noviembre de 2015 y ahora forma parte del Museo de la Torre de David. Solo se puede acceder con visitas organizadas.


La Casa Siebenberg




Impresionante contraste entre lo nuevo, arriba, y el mundo antiguo, unos metros más abajo en la Casa Siebenberg

La Casa Siebenberg es uno de los tesoros ocultos más intrigantes de Jerusalén.

Todo comenzó cuando Theo Siebenberg, un judío europeo que logró huir de Europa durante la Segunda Guerra Mundial y llegar a los Estados Unidos, se mudó en 1970 a Jerusalén y compró una casa en el corazón del barrio judío.

Rodeado de historia por todas partes, estaba ansioso por descubrir la antigua herencia judía en la ciudad santa. Él comenzó por excavar debajo de su propia casa.

Sus años de excavaciones revelaron una línea de tiempo de unos 3.000 años de historia judía en Jerusalén, todo escondido bajo una sola casa. Algunos de los sorprendentes hallazgos incluyen bóvedas funerarias del período del Primer Templo, un acueducto y mikves (baños rituales) del período del Segundo Templo, con artefactos increíblemente conservados y mucho más.

En una de las antiguas murallas, incluso se puede ver carbón negro que los arqueólogos han confirmado es un remanente de la destrucción de Jerusalén por los romanos en el año 70 d.C.

Después de las excavaciones, Theo decidió convertir su casa en un museo que se inauguró en 1987. El primer piso de la casa está renovado y es moderno, pero al bajar las escaleras literalmente retrocedes en el tiempo hacia un mundo completamente diferente.

La Casa Siebenberg actualmente está cerrada al público en general.


La tumba de Jason




Tumba funeraria excavada en la roca del período del Segundo Templo, la Tumba de Jason, en agudo contraste con los modernos edificios a su alrededor

La tumba de Jason es una antigua tumba excavada en la roca que data del período del Segundo Templo. Jason fue un sumo sacerdote durante el siglo II a.C., tal como se describe en el Segundo Libro de los Macabeos. Su nombre aparece en las inscripciones talladas en las paredes de la estructura.

La tumba, ubicada en el corazón del barrio de Rehavia, fue descubierta en 1956 cuando se estaba construyendo un nuevo edificio residencial. Más tarde se decidió conservar la antigua tumba y no continuar con el proyecto de construcción. La tumba ahora se encuentra situada entre los edificios nuevos y modernos del barrio de Rehavia, por lo que es una maravilla verdaderamente oculta. El contraste entre el vecindario y esta antigua tumba es fascinante, y es un verdadero testimonio de que la historia está en todas partes en Jerusalén.

Labels: , ,

Sunday, September 27, 2015

Un sello de piedra refuta a los negadores de la historia judía de Jerusalén - Jonathan Tobin - Commentary




En las últimas semanas, el conflicto sobre el Monte del Templo en Jerusalén se ha calentado bastante. Los palestinos se han vuelto cada vez más violentos en sus esfuerzos para impedir que los judíos entren allí donde se ubicaron los dos templos bíblicos y que constituye el lugar más sagrado del judaísmo. Aunque el Estado de Israel ha impuesto a los judías unas reglas que, por ejemplo, les impiden rezar allí, los estados árabes y las Naciones Unidas consideran que el deseo de los judíos de visitar el Monte del Tempo resulta un insulto al Islam. El líder de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, ha llamado a su pueblo a resistir los esfuerzos de los israelíes de "profanar" esos lugares santos con "sus apestosos pies judíos (ojo, nada de pies israelíes)". Este esfuerzo para avivar el odio árabe contra los judíos es un acto cínico que tiene varios precedentes en la historia palestina y que inevitablemente condujeron al derramamiento de sangre judía. Pero mientras los esfuerzos israelíes de detener el aumento del terror en Jerusalén reciben críticas injustas, la verdad acerca de la lucha por la meseta sagrada se ilustra mejor con la noticia de un sorprendente descubrimiento arqueológico.

Los investigadores que han tamizado y registrado los escombros del Monte del Templo que fueron arrojados fuera de los muros por las autoridades musulmanas, han encontrado un antiguo sello de piedra que data de los siglos X o XI antes de la era común. Ese es el período de los reinos de los reyes bíblicos David y Salomón, cuando el primer templo fue construido allí. Mientras que el hallazgo, como es inevitable, provocará el feroz y habitual debate entre los estudiosos sobre tal descubrimiento, ofrece no obstante un contexto importante para la lucha política sobre el Monte del Templo y Jerusalén.

La razón por la que algunos se cuestionan la importancia del sello es que se encontró entre las 40 toneladas de tierra excavadas por maquinaria pesada de la tierra del Monte del Templo en la década de 1990. Esa excavación fue ordenada por el Wakf musulmán al que Israel permitió administrar el lugar y sus mezquitas desde la reunificación de Jerusalén en 1967, y fue el resultado de un proyecto de reconstrucción de la mezquita. Aunque éste es uno de los lugares históricos más importantes del mundo, el Wakf no tenía ningún interés en preservar el gran tesoro de artefactos que contienen los 35 acres que componen el Monte del Templo. De hecho, a juzgar por la brutalidad de sus métodos y su decisión de simplemente volcar el contenido y los escombros de su excavación en el Valle de Cedrón, fuera de la ciudad amurallada, parece obvio que el Wakf estaba tan interesado en destrozar cualquier posible evidencia de la historia pre-islámica de este lugar, como en la mejora de sus instalaciones.

El gobierno israelí, entonces como ahora a cargo de esa línea derechista supuestamente dura de Benjamin Netanyahu, estaba tan interesado en mantener la paz que no hizo ningún esfuerzo a la hora de detener lo que debe ser considerado como el mayor acto de vandalismo arqueológico de la historia. De hecho, las acciones del Wakf deben alinearse con los esfuerzos de los talibanes y el ISIS para destruir los vestigios de las culturas pre-islámicos en las zonas bajo su control. Pero mientras que los talibanes y el ISIS simplemente desean borrar la evidencia de las religiones pre-musulmanes en la región, el Wakf, con el apoyo de la Autoridad Palestina, tenía una agenda más específica: negar la historia judía.

El punto de disputa sobre el Monte del Templo no gira realmente acerca de la protección de los lugares sagrados musulmanes que estarían en peligro supuestamente por la interferencia israelí. Por el contrario, el objetivo de los activistas palestinos que operan en el Monte del Templo es excluir a los judíos de la zona, tal y como fueron excluidos de la totalidad de la Ciudad Vieja de Jerusalén, incluido el Muro Occidental, antes de que Israel tomara el control de la misma en junio de 1967.

Aunque la malicia forma parte de este esfuerzo, tiene sus raíces en un objetivo más concreto. Abbas, su Autoridad Palestina y sus medios de comunicación oficiales niegan sistemáticamente que Jerusalén tenga una historia judía. Ellos consideran todas las pruebas de los vínculos históricos imborrables entre los judíos y su antigua capital como mera propaganda sionista. En lugar de tratar de cooperar para asegurar que todas las religiones tengan el mismo acceso y mismos derechos a los lugares santos en Jerusalén - algo que sólo ha llegado a ser posible bajo soberanía israelí -, los palestinos tratan a los judíos como intrusos, incluso en aquellos lugares más estrechamente asociados con la historia judía.

En este contexto, la batalla sobre la arqueología no es solamente un debate académico, sino una parte vital del esfuerzo que trata de negar la legitimidad de un Estado judío, no importando donde se asienten sus fronteras. Destrozando una zona que estaba repleta de importantes restos y artefactos que llevaban enterrados más de 30 siglos, los palestinos esperan convencer al mundo de que los judíos no tienen derecho a Jerusalén, y mucho menos a cualquier parte de Israel, incluyendo las áreas dentro de las fronteras de 1967.

La importancia del sello hallado es que muestra el nivel de actividad existente en la capital del antiguo Israel. Desde el momento que negar la existencia del Reino de David podría lastimar de alguna manera la legitimidad del sionismo, la destrucción de las evidencias de su existencia son claves en su agenda. Es por eso que excavaron y destrozaron el Monte del Templo, y es también por eso que la labor de los voluntarios del Temple Mount Sifting Project (Proyecto tamizar - los restos - el Monte del Templo) es tan importante, al revisar cuidadosamente el material de allí eliminado.

Al igual que el sorprendente trabajo arqueológico llevado a cabo en la ciudad de David, a las afueras de las antiguas murallas actuales que ha recibido el apoyo de filántropos de Nueva York como Daniel Mintz y Meredith Berkman, el sello de piedra refuta a los negadores de la historia judía. Mientras ellos continúan afirmando que la Ciudad Vieja es "tradicionalmente palestina" o el "Jerusalén Este árabe", todo lo que se necesita hacer para confirmar las raíces judías de Jerusalén es empezar a cavar.

La única solución justa al problema del Monte del Templo es preservar las mezquitas y el derecho de los musulmanes a rezar en ellas (algo que no está en cuestión), pero al mismo tiempo proteger el derecho de los judíos a visitar su lugar sagrado. Mientras que Israel es falsamente acusado de socavar la frágil paz en Jerusalén por Naciones Unidas, los únicos culpables de fomentar la violencia son aquellos palestinos que están comprometidos en su esfuerzo por negar la historia judía y los derechos de los judíos.

Labels: ,

Monday, November 24, 2014

Prosigue la moderación

Labels:

Tuesday, November 18, 2014

La matanza en la sinagoga Kehillat Yaakov Bnai Torah del barrio Har Nof de Jerusalén

Sunday, November 16, 2014

Sin novedad en Jerusalén y en algunas ciudades árabes de Israel





"Los que bailan y celebran con banderas palestinas que los terroristas hayan matado a drusos y judíos no merecen vivir entre nosotros... deberían irse a Palestina si tan grande es (para ellos)", dicen los residentes drusos de Abu Snan, donde se produjeron enfrentamientos con la población árabe musulmana durante la noche del viernes.

Labels: ,

Sunday, November 09, 2014

De muy útil lectura: El retorno del conflicto religioso - Shraga Blum - i24news



Hablando sobre la explosiva situación en Jerusalén, la ministra de Justicia israelí, Tzipi Livni, ha repetido una vez más que "era absolutamente necesario evitar que el conflicto se deslice desde un conflicto político hacia un conflicto religioso". Esta fórmula que se instala cada vez más en el debate político en Israel es una señal de la profunda incomprensión de lo que está en juego. Peor aún, de la negativa a verlo. No entender la verdadera naturaleza del conflicto es la garantía de no ser capaz de resolverlo o calmarlo, y por cierto, de proponer soluciones que agravan más las cosas que las mejoraran.

Este también quiere ser un pequeño mensaje a la atención de esos que han creado esa nueva religión llamada "El testamento de Rabin" y que, en estos días, nos llaman "a caminar sobre sus pasos".

El conflicto árabe-israelí, y después el conflicto israelo-palestino, no es político. A pesar de que tiene ciertos problemas políticos y territoriales, es sobre todo nacional, cultural y religioso. En resumen, es civilizacional, porque pone en juego a las tres religiones monoteístas y no por casualidad. La cristalización del conflicto en torno a Jerusalén, buscando la participación de las "naciones del mundo", ya fue anunciada hace más de 20 siglos por los profetas de Israel.

Para negar el aspecto religioso del retorno de los judíos a Sión se nos dice a menudo que los pioneros sionistas del XIX y de principios del siglo XX no eran religiosos, sino todo lo contrario. Esto es incorrecto. Ellos no eran observantes, es cierto, decían querer romper con el judaísmo tradicional, el judaísmo diásporico, pero sin saberlo estaban impregnados de la cultura religiosa y estaban influidos por el aliento y el impulso que la religión y la cultura judía habían insuflado desde hacía 20 siglos, con la esperanza de un retorno a Sión que sus antepasados expresaron diariamente.

Incluso los más ateos entre ellos oyeron cada año la invocación "El próximo año en Jerusalén" en la fiesta de Pascua. Todas sus referencias provenían de la Biblia y de los profetas de Israel, y ellos también tenían conciencia de venir a hacer revivir y florecer no cualquier tierra, sino la Tierra que Dios prometió al pueblo de Israel. Hoy en día, el regreso de lo religioso también es palpable en Israel, donde cada vez más personas vuelven a las fuentes tradicionales del judaísmo y se dan cuenta de que lo que está en juego va mucho más allá de la política.

La oposición árabe al sionismo es, también, esencialmente religiosa. Para el Islam, una vez que un territorio es islamizado, nunca puede cambiar su estatuto, y la idea de que un pueblo dhimmi (sometido bajo el Islam) puede ser libre en una tierra del Islam (Dar al-Islam) le resulta insoportable. Este es el meollo del conflicto. En la década de 1920, el Mufti de Jerusalén Haj Amin al-Husseini, un aliado de Hitler, luchó ferozmente contra el sionismo y los judíos por motivos islámicos, no políticos. Su acción fue decisiva en la formación del nacionalismo palestino, bajo todas las tendencias confundidas. Todos los líderes árabes palestinos que le siguieron, incluso aquellos que se decían laicos, decían obrar "en el nombre de Alá" y de la "Yihad", y utilizaron toda la gama del vocabulario religioso. Hoy en día nos encontramos con todos estos temas en la fraseología de una Autoridad Palestina que muchos consideran, erróneamente, como no religiosa con respecto a Hamas. Y así como Yasser Arafat, hoy Abu Mazen invoca el argumento religioso "de la defensa de Al-Aqsa" para incitar a la violencia. Y él no acusa a Israel de "israelizar Jerusalén", sino de "judaizarla".

Si este conflicto hubiera sido solamente político, podría haber sido resuelto entre 1949 y 1967, cuando los famosos "territorios", así como la parte oriental de Jerusalén, esos que la OLP reclama hoy, no estaban bajo la administración israelí sino jordana. Pero los árabes palestinos, por aquel entonces, no estaban ni siquiera interesados, en parte debido a que el concepto de "pueblo palestino" no estaba aún conformado como lo está hoy, sino sobre todo porque no había "peligro" de que esos territorios estuvieran en manos no musulmanas. Por eso, los ataques terroristas árabes se centraron en el "Israel de 1949". No fue hasta después de 1967 que comenzaron a aparecer términos como "territorios ocupados" y la reclamación de Judea y Samaria para establecer un Estado palestino: y ello debido a que esas áreas habían regresado a manos judías.

La actitud de la Unión Europea, que escruta y critica de manera irracional la política israelí, y exige al Estado judío de Israel lo que ella no haría ni pediría a los demás, es también de algún tipo de origen religioso. Es el producto de siglos de "enseñanza del desprecio" que dio forma a una imagen degradada y envilecida del judío que, precisamente, está en las antípodas de lo que representa el Israel actual, y que a Occidente le está costando admitir.

Paradójicamente, la emersión de la naturaleza religiosa de este conflicto es algo bueno a largo plazo. Esto demuestra que con el tiempo los conceptos se afinan y los verdaderos problemas salen a la superficie, y los roles de cada actor se vuelven más límpidos, más auténticos, sobre lo que se está jugando en esta región desde hace más de un siglo.

La solución de este conflicto - el más complejo que el mundo jamás haya conocido - vendrá solamente a través del reconocimiento del rol y del lugar de Israel por las dos civilizaciones hermanas del judaísmo. Al lado de Roma y La Meca, Jerusalén está llamada a convertirse en lo que fue en su apogeo.

Es sólo una cuestión de tiempo.

Labels: , ,

Sunday, November 02, 2014

No hay sionismo sin Sión - Dror Eydar - Israel Hayom



El día después de las profanidades de Washington (los insultos del alto funcionario de la administración Obama), los principales programas de noticias de la tarde abrieron con entrevistas: Shimon Peres y Mahmoud Abbas jugando el papel de las sirenas que tentaron a Ulises y a sus marineros para encontrar con ellas un poco de tranquilidad en los mares tempestuosos (solamente para después ser comidos vivos). "Hay que hacer la paz", dijeron Peres y Abbas. "No tengan miedo". Lo que sea. En un perpetuum continuo en las últimas décadas, tal charla hueca ha ignorado complacientemente las apuestas.

Recordamos el título infame de "cobardes ante la paz" que se dio a los que veían con claridad los peligros de unos Acuerdos de Oslo empapados de sangre. Nos acordamos de la ridiculización que se lanzó contra aquellos que advirtieron de como los cohetes desde Gaza se dispararían contra Ashdod. Recordamos la demonización mediática de aquellos que señalaron la locura de la euforia de la paz. Y recordamos la proliferación de la jerga orwelliana, esa que describe a los asesinados por los terroristas como "víctimas de la paz".

Recordemos como las promesas de Estados Unidos con respecto a Israel se movían como parte del "proceso de paz", y esas rotundas afirmaciones de que la paz solo aumentaría nuestra seguridad, al igual que la retirada de Gaza nos haría más seguros. Pero el tiempo del juego ha terminado. Hemos llegado a un punto peligroso, después del cual será imposible hacer correcciones. La administración Obama está llamando ahora al primer ministro Benjamin Netanyahu un "cobarde". Es esa misma administración que, en los últimos seis años, ha cometido todos los posibles errores en la gestión de los conflictos en todo el mundo. No hay conflicto que tenga lugar en estos momentos en el mundo que no haya sido exacerbado por las políticas de la administración Obama.

Rusia está ocupando partes de Ucrania y, básicamente, nos ha devuelto a la época de la Guerra Fría. Irán está recibiendo legitimidad en los salones europeos, cientos de miles de personas han muerto en Siria, y el grupo Estado Islámico se ha apoderado de grandes extensiones de territorio y está agitando los disturbios en todo el mundo. Miles de cristianos han sido masacrados por los musulmanes o forzados a convertirse al Islam, mientras que cientos de miles de personas han huido de sus hogares. Después de sus últimas turbulencias políticas, Egipto está luchando contra el terrorismo en la península del Sinaí. África está siendo desgarrada por las guerras civiles y por el terrorismo (llevado a cabo por islamistas, lo que es una sorpresa). Europa no puede hacer nada de cara a la adquisición progresiva de sus ciudades por los musulmanes, incluidos aquellos voluntarios del Estado islámico que regresarán a las calles de Europa desde el Oriente Medio. Corea del Norte, Yemen, Líbano y otros países más, el mundo en general se ha convertido en la actualidad en un lugar muy difícil. Y sí, la administración Obama está furiosa. ¿Acerca de? Acerca de la construcción de viviendas en Jerusalén. ¿Acaso no lo saben? Esa es la fuente de todos los problemas del mundo... los judíos y la construcción de viviendas en su capital. ¡Qué farsa!

¿A qué tan bajo puede caer la administración Obama con sus obscenidades contra Netanyahu? ¿Es acaso la administración Obama tan realmente estúpida como para pensar que su presión empujará a Netanyahu a ceder en nuestros principios más básicos? ¿Quién es lo suficientemente estúpido para pensar que la presión estadounidense y los insultos (que algunos medios de comunicación israelíes se divierten amplificándolos) darán lugar a una disminución en el apoyo a Netanyahu?

Digamos de una vez por todas lo que piensa la mayoría de la opinión pública israelí, aunque los medios de comunicación y la menguante izquierda insistan en lo contrario: no habrá acuerdo de paz sin una Jerusalén bajo la completa soberanía israelí. Tener Jerusalén es preferible a la paz delirante que Peres y sus amigos trataron de vendernos.

No hay sionismo sin Sión.

Labels: ,

El mundo no puede soportar la idea de la soberanía judía sobre Jerusalén - Shraga Blum - i24News



El ensordecedor silencio de la comunidad internacional tras el ataque terrorista de la semana pasada en Jerusalén que se cobró la vida de dos personas - incluyendo un bebé de tres meses -, está en contraste flagrante con la reacción irracional del mundo tan sólo unos días más tarde ante las noticias de previstos proyectos de construcción en la misma ciudad.

Hay que estudiar el asunto más a fondo para descubrir lo que impulsa a los Estados Unidos y a la Unión Europea para protestar con entusiasmo y de forma automática cada vez que los judíos anuncian planes para construir viviendas en su capital histórica, mientras que estos mismos países guardan un estruendoso silencio cuando las vidas de dos personas inocentes son deliberadamente segadas por un terrorista impulsado por el odio antisemita.

Si se tratara simplemente de una cuestión de política equitativa aplicada por Washington y las capitales europeas en todo el mundo, de modo que condenarían cada anuncio de construcción en territorios en disputa ubicados en todas las partes del mundo, uno podría concebiblemente creer en su buena fe. Pero esto requeriría la creación de ministerios dedicados a la "condena de la construcción en territorios en disputa" en todos estos países, que además tendrían que estar equipados con personal a tiempo completo.

En este caso, sin embargo, la hipocresía y la malicia surgen desde todas las direcciones. Incluso el Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una reunión de emergencia para discutir el asunto, y eso cuando numerosas partes del Oriente Medio árabe están en llamas. No hay otros casos como éste en el mundo y es específicamente el Estado judío el que está en el punto de mira.

El envejecimiento de la población occidental está haciendo que pierda poco a poco su rumbo y sus valores. Y a pesar de todos los problemas económicos, sociales y políticos que acosan al mundo occidental, sus gobiernos todavía creen que tienen el suficiente tiempo libre para examinar las políticas de construcción del pequeño Estado de Israel bajo un microscopio.

De manera inconsciente, Occidente está condenando los instintos de vida de Israel, mientras que tácitamente justifica los deseos de muerte de sus enemigos. El conflicto que se desarrolla en el Oriente Medio expresa en la actualidad la lucha entre dos culturas: una productiva, basada en el desarrollo, la invención, la innovación, la creación y la siembra; la otra destructiva, basada en el saqueo, la destrucción y la siembra de la muerte. En esta configuración, Israel está firmemente del lado de la vida. "Nosotros amamos la muerte como ustedes aman la vida", es una frase que frecuentemente lanzan contra los israelíes los jefes terroristas palestinos, queriendo marcar así las diferencias y su "originalidad". Esa frase surrealista para un espíritu moderno y racional es la que los occidentales están comenzando a comprender en su propia carne.

Y Sin embargo, cuando se trata de Israel, las viejas reacciones instintivas siempre regresan: los asesinos se convierten en "luchadores por la libertad" y los constructores son acusados de "ser un obstáculo para la paz".

La construcción de viviendas en la ciudad que ha sido la capital del pueblo judío durante más de 3.000 años es un signo de vida, de renacimiento y un soplo de aire fresco a nivel nacional después de 19 siglos de ausencia. Construir en Jerusalén es sin duda uno de los signos más tangibles y simbólicos de la reunión del pueblo judío con su tierra natal. Durante los últimos 2.000 años, los fieles recitaron la siguiente oración judía tres veces al día: "Bienaventurado eres, Señor, que volverás a llevar a tu pueblo Israel de vuelta del exilio" y "Bendito seas, Señor, que reconstruiste Jerusalén".

Estas oraciones de la noche de los tiempos se están cumpliendo ante nuestros ojos al igual que las profecías bíblicas. !Maravilloso!.

¿Y nosotros deberíamos dejar de hacer todo esto porque los dirigentes americanos, británicos, belgas, franceses o españoles nos lo exigen? Es cierto que tienen una coartada notable: la izquierda y los principales medios de comunicación israelíes están muy por delante de ellos y alientan su oposición con el eterno "ahora no es el momento adecuado para construir". El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su discurso de inauguración de la sesión parlamentaria de invierno colocó directamente a la izquierda de cara a su hipocresía: "Les venimos escuchando desde hace muchos años, y para ustedes nunca ha sido el momento adecuado para construir en Jerusalén".

Hace veinte años, un rabino francés advirtió que un día los Estados Unidos - el gran aliado de Israel - se volvería contra Israel a propósito de la cuestión de Jerusalén, y ello porque la soberanía judía sobre la ciudad santa es insoportable tanto para el Occidente cristiano como para el Islam.

Ha llegado ese momento y esa es la verdadera razón, aunque oculta y subconsciente, detrás de hiperreactividad de la comunidad internacional a cualquier anuncio de nuevas construcciones en la capital israelí. El uso del término "provocación" no es gratuito dentro de la terminología de la comunidad internacional. La creación del Estado de Israel en 1948 y más aún, la liberación de la cuna histórica y de su capital en 1967 fueron otras tantas "provocaciones" para todos aquellos que creen que la "cuestión judía" estaba a punto de ser "resuelta".

Jerusalén nunca ha sido la capital de otro estado o de otro pueblo, y Jerusalén nunca ha estado tan en el centro de las preocupaciones del mundo con cuando sus legítimos propietarios regresaron. Durante los 19 años de ocupación jordana de la ciudad, entre 1948 y 1967, nunca hubo ningún intento de hacer de Jerusalén una "capital palestina".

Nos corresponde a nosotros, sus legítimos propietarios, proteger y desarrollar nuestro capital para el beneficio de todos sus habitantes, a pesar de las críticas y las condenas maliciosas.

Jerusalén no es sólo la capital de Israel, también es el más precioso capital de todo el pueblo judío.

Labels: ,

Sunday, May 25, 2014

Los corruptores de entre nosotros - Dror Eydar - Israel Hayom



1.- Un hombre y sus debilidades: A veces leo el Haaretz por curiosidad. Ciertas partes del periódico poseen un elitismo cultural que me atrae. Otras partes, sin embargo, contienen puntos de vista que deben ser debatidos. Pero, con mucho, las partes más interesantes son sus artículos y reportajes que revelan cuán loco ha sido el pueblo judío a lo largo de los siglos. Con cada generación y con sus respectivos “auto-odiadores”.

Como firme creyente en la libertad de expresión sostengo que el Haaretz tiene todo el derecho a existir y difundir sus puntos de vista, incluso los puntos de vista de Sefi Rachlevsky, por ejemplo, que bien podría ser un miembro de la fanática secta ultra-ortodoxa de los Naturei Karta, eso sí, vestido con ropa secular. Él utiliza las mismas expresiones santurronas de superioridad, y al igual que ellos, rechaza la democracia y la libertad de expresión como una prioridad de la mayor importancia. Uno podría suponer que, llegado al poder, nos colocaría a la mayoría de nosotros en campos de reeducación.

Por lo tanto, no me sorprendí al leer como Rachlevsky atacaba a otro columnista del Haaretz, Gideon Levy (de entre toda la gente) por escribir un artículo de opinión en defensa del derecho del Israel Hayom a existir. Para descrédito de Levy, lo hizo con los labios fruncidos y con una expresión de disgusto, como esa gente tan moral de su especie suele hacer. Pero él al menos tuvo la amabilidad de permitirnos continuar existiendo. Muchas gracias por eso. Me he enterado de que Levy está suscrito a Israel Hayom, y se le ha oído decir que nos prefiere al Yedioth Ahronoth.

En caso de que usted no lo sepa, Rachlevsky se ha nombrado a sí mismo el defensor del periodismo libre, y se describe como "la última defensa contra el fascismo racista y el canibalismo capitalista" (uno de los mantras que tan a menudo repiten los fanáticos de izquierda). Por lo tanto, apoya la legislación dirigida a silenciar al Israel Hayom. Qué sorprendente.

Afortunadamente para Gideon Levy, él no fue criado en los campos fragantes donde el asno del falso profeta Rachlevsky [N.P.: alusión a un libro de Rachlevsky donde, simulando un conocimiento de la erudición religiosa judía que como se demostró no poseía, trataba de avisar del peligro que conllevaba para los seculares israelíes el incremento del sector religioso, el cual utilizaría al sector secular como ese asno sobre el cual entraría en Jerusalén el Mesías]. En el caso de Levy, el principio de la libertad de expresión parecía dominar su tendencia natural a silenciar las voces que difieren de la suya, una tendencia tan común entre los miembros de la clase socio-político que también representan Levy y Rachlevsky. Pero la libertad de expresión no podrá ganar con Rachlevsky. Es un miembro más de ese grupo de charlatanes pomposos de la izquierda, tan lleno de veneno que le corroe desde dentro, cuyos artículos proporcionan una excelente información sobre el discurso de esos archiconocidos progres ociosos que se sienten dramáticamente superiores al israelí de la calle.

2.- Y aun así, valdría la pena traer a colación de nuevo el tema de los ataques de “price tag”. Justamente entre nosotros (habla del sector favorable a los asentamientos). A pesar de que los ataques de “price tag” no constituyen terrorismo estrictamente hablando, y consisten principalmente en daños a la propiedad y nada más, el daño público e internacional que causan es inconmensurable. Hasta ahora la mayoría de los autores de estos ataques no han sido capturados. ¿Y por qué sucede eso? Soy muy consciente de las evidencias y de que algunas de ellas parecen indicar que algunos de estos ataques contra propiedades palestinas parecen ser obra de los propios palestinos, pero también sé que hay figuras corruptas entre nosotros.

En mis artículos anteriores he argumentado que, además de la injusticia moral, el supuesto básico que motiva los ataques de los “price tag” es la idea equivocada de esa población marginal del movimiento pro-asentamientos de que así podrá lograr un equilibrio de disuasión con el Estado. Obviamente esta idea es un caso de estúpida arrogancia, tal como la destrucción y evacuación de Gush Katif en 2005 demostró. Si el Estado debe decidir, Dios no lo quiera, evacuar más asentamientos, su decisión se llevará a cabo sin remedio.

Otro punto importante fue señalado por Amnón Lord en Makor Rishon. Él escribió que los incidentes de “price tag” no sólo no genera disuasión, sino que en realidad tienen el efecto contrario: vuelve la idea de evacuar asentamientos más aceptable para el público israelí. Amnón Lord ha apodado a estos perpetradores de los “price tag” como el sobrenombre de "vándalos útiles" que sirven los intereses de fuerzas externas. Cada ataque de “price tag”, que por cierto no podría preocupar menos a los palestinos, se hincha hasta alcanzar proporciones gigantescas en los medios israelíes y globales, lo que socava la legitimidad de la empresa de los asentamientos y sabotea su imagen como un cinturón de protección física y moral que protege el corazón de Israel.

Es gracias a este condicionamiento de la opinión pública israelí que el escritor Amos Oz fue capaz de realizar ese despreciable comentario que equiparaba a "estos autores de crímenes de odio" a "hebreos neo-nazis". Muy mala elección. Todos hemos condenado a Oz por decir eso, y lo hemos reprobado con nuestras palabras habladas y escritas. Pero gran parte de los medios de comunicación que desprecian los asentamientos en Judea y Samaria, y que están ansiosos por deslegitimarlos (y existe una correlación clara entre la deslegitimación de Israel en los medios de comunicación mundiales y la deslegitimación de los asentamientos en ciertos medios israelíes), han dado la bienvenida a estos arrebatos de Amos Oz con los brazos abiertos. Estas observaciones anidan profundamente en la conciencia del público y legitiman la próxima evacuación calamitosa. Que se lo piensen dos veces.

3.- Esta semana Israel celebra el 47 aniversario de la liberación de Jerusalén. No hace mucho tiempo visité el Santuario del Libro (un ala del Museo de Israel en Jerusalén). Me puse delante de los manuscritos del Libro de Isaías junto a unos cristianos estadounidenses que tienen un amor especial por Israel. Ellos se sorprendieron de que yo fuera capaz de leer un pergamino de 2.000 años de antigüedad. Ellos me pidieron que les leyera algo para ellos.

Un verso en particular se destacó para mí: "Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que estáis afligidos por ella" (Isaías 66:10). Después de traducidas estas palabras, pronunciadas en el siglo VIII a. C., les expliqué que nuestros sabios, que vivieron después de la destrucción del Segundo Templo, entendieron este versículo en el sentido de que "todos los que lloran a Jerusalén llegarán a ver su alegría".

¿Durante cuánto tiempo se ha mantenido este voto de los judíos: "Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, que pierda mi diestra su destreza, que mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acuerdo" (Salmos 137:5)? Y somos nosotros los que vivimos para ver la realización de las palabras de consuelo de Zacarías: " Los ancianos y las ancianas se sentarán de nuevo en las plazas de Jerusalén, cada uno con su bastón en la mano, a causa de sus muchos años. Y las plazas de la ciudad se llenarán de niños y niñas, que jugarán en ellas" (Zacarías 8:04).

Feliz Día de Jerusalén.

Labels: ,

Thursday, April 24, 2014

Pasaportes aparte, Jerusalén está en Israel - Jeffrey Goldberg - Bloomberg


Ari Zivotofsky y su hijo Menachem Zivotofsky

 En 2002, en el Shaare Zedek Medical Center de Jerusalén, una ciudadana estadounidense llamado Naomi Zivotofsky dio a luz a otro ciudadano estadounidense, Menachem Zivotofsky.

Era la firme creencia de ambos, de Naomi y de su esposo, el padre de Menachem, Ari Zivotofsky, que el Zivotofsky estaba situado en el Estado de Israel. Fue bastante fácil para los Zivotofsky discernir que el Shaare Zedek Center estaba situado en el estado de Israel. Mapas - mapas neutrales, no mapas producidos por la pérfida entidad sionista - muestran claramente que está en el Estado de Israel. Cuando usted camina fuera del Shaare Zedek Center, usted camina, obviamente, por el Estado de Israel. El principal edificio dedicado a la memoria del Holocausto de Israel está a la mitad de una milla de distancia. Su principal cementerio militar está también muy cerca. El parlamento de Israel se encuentra a unos dos kilómetros de distancia, al igual que la oficina de su primer ministro. Desde el renacimiento del Estado judío, en 1948, la tierra debajo del Shaare Zedek Center ha formado parte de Israel.

Así que cuando los Zivotofsky recibieron el pasaporte estadounidense de Menachem se mostraron perturbados y sorprendidos al ver que su lugar de nacimiento fue catalogado simplemente como "Jerusalén", y no como "Jerusalén, Israel". Esto no era fruto de un error administrativo. Es la creencia de la rama ejecutiva del gobierno de EEUU de que la afirmación de Israel de su soberanía sobre cualquier parte de Jerusalén es un caso en en disputa. El punto de vista sostenido durante mucho tiempo es que la disposición final sobre Jerusalén tendrá que esperar el resultado de las conversaciones de paz entre Israel y los palestinos.

Pero los Zivotofskys están en desacuerdo con este punto de vista, y lo mismo ocurre con el Congreso, que en el 2002 aprobó una ley que exigía que el expediente ejecutivo de los nacimientos de los americanos como Menachem Zivotofsky tienen lugar en "Jerusalén, Israel", tal como argumentan los padres. Pero el Departamento de Estado se ha negado a respetar esta demanda.

Los Zivotofsky han ido a los tribunales, y, después de años de litigio, el Tribunal Supremo ha decidido escuchar su caso. El tribunal decidirá sobre si el Congreso tiene el poder de anular las decisiones de política exterior del Ejecutivo. Esta es una cuestión fascinante, y posiblemente trascendental, pero no es mi tema.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué consiente los EEUU la ficción de que Jerusalén - en particular, el oeste de Jerusalén, que ha sido la sede del gobierno israelí desde 1948 - pueda en realidad no pertenecer a Israel?

La respuesta, por desgracia, es el miedo a la violencia extremista islamista.

Los presidentes de Estados Unidos, por supuesto, visitan Jerusalén con cierta regularidad. Y se reúnen allí con ministros y presidentes de Israel, y hablan ante el parlamento israelí. Incluso visitan el lugar más sagrado del judaísmo, el Muro de los Lamentaciones, que, a diferencia del Shaare Zedek Center, es un territorio que se capturó a Jordania en la guerra de 1967.

Ningún presidente de EEUU ha repudiado la más que obvia conexión judía con Jerusalén. De hecho, Bill Clinton culpó a Arafat por el fracaso del proceso de paz de Camp David en el año 2000 después de que el líder palestino se negara a reconocer que el Monte del Templo de Jerusalén era el lugar histórico del antiguo templo judío.

La administración de Barack Obama, al impugnar la demanda de los Zivotofsky, ha argumentado que si reconoce la razón de esa demanda podría "comprometer gravemente la capacidad de Estados Unidos para trabajar con los israelíes, los palestinos y con otros pueblos de la región para promover el proceso de paz".

Si este punto de vista es cierto, entonces no hay esperanzas para el proceso de paz. Si los palestinos no están dispuestos a admitir, como una cuestión de hecho, que Israel tiene soberanía sobre Jerusalén Oeste, ¿cómo va a ser posible convencerlos de que Israel tiene derechos de soberanía sobre la zona del Muro de las Lamentaciones, que se encuentra en el territorio en disputa? (Israel probablemente renunciaría a la soberanía sobre el Muro de las Lamentaciones casi al mismo tiempo que Arabia Saudita renuncie al control de La Meca).

Lo que está pasando aquí es otra cosa. Como Seth Lipsky señala en el Haaretz, la verdadera cuestión es la cuestión de la Tercera Guerra Mundial, planteada por vez primera por la jueza Sonia Sotomayor, y diseñada para poner a prueba los límites de la participación del Congreso en las decisiones de política exterior de decisiones, reflejando así una auténtica preocupación de parte de la rama ejecutiva. A Sotomayor se le preguntó si la calamidad seguiría a una decisión de los EEUU de reconocer que alguien que nació en Jerusalén nació en Israel.

"Vamos a suponer que una docena de naciones dijeran que esta designación en el pasaporte sería como un acto de guerra... si Estados Unidos hace eso, entonces lo veríamos como un acto de guerra", dijo Sotomayor. Añadiendo que "ojalá que puedan permitir que el presidente ignore al Congreso...".

Una vez más, el tema de la separación de poderes no es lo que me preocupa en este momento. Lo que me preocupa es la creencia generalizada de que una decisión de EEUU que declarara abiertamente que el Shaare Zedek Center de Jerusalén se encuentra en Israel, podría llevar a un colapso de un proceso de paz ya bastante colapsado, o peor aún, a un derramamiento de sangre en todo el Oriente Medio. Puede haber cierto mérito en este último supuesto; desde luego, no es solamente una idea de Sotomayor. En un pasado reciente, los extremistas islámicos se han amotinado y han cometido asesinatos por unas caricaturas que consideraron una blasfemia, así que no hay una razón particular para creer que no iban a reaccionar bastante mal ante el reconocimiento tácito de los EEUU de que Jerusalén - al menos su parte occidental - forma parte de Israel.

Pero, ¿qué es lo que esto dice acerca de nosotros, sobre como permitimos que el temor a la violencia nos hace negar la verdad?

Labels: ,

Sunday, August 18, 2013

Una inscripción de 2.700 años de antigüedad encontrada en Jerusalén - Gavriel Fiske - Times of Israel



Los arqueólogos que trabajan en Jerusalén han descubierto lo que ellos dicen ser un fragmento de cerámica de unos 2.700 años de edad, con una antigua inscripción hebrea que posiblemente contiene el nombre de un personaje bíblico.

El fragmento, descubierto a las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalén, en la ciudad de David, en lo que hoy es la aldea árabe de Silwan, formaba parte probablemente de un gran cuenco de cerámica que dataría de entre los siglos VIII y VII antes de Cristo, dijo la Autoridad de Antigüedades de Israel en un comunicado de prensa este domingo.

El fragmento del texto, más o menos transcrito sin vocales en caracteres ingleses como "bn bnh ryhu", es similar al nombre de Zacarías, el hijo de Benaía, el padre del profeta Jahaziel, cuyo nombre aparece en el segundo libro de Crónicas 20:14, cuando Jahaziel habló de la profecía al rey Josafat y éste fue a la guerra.

"Si bien no está completa, la inscripción nos presenta el nombre de una figura del siglo VII a. C., y se asemeja a otros nombres conocidos por nosotros, tanto del registro bíblico como del arqueológico..., proporcionándonos una conexión con la gente que vivía en Jerusalén al final del período del Primer Templo", decía el comunicado.

La Ciudad de David, que hoy se encuentra fuera de las murallas al sur de la Ciudad Vieja, es donde sitúan los arqueólogos la ubicación de la antigua ciudad de Jerusalén mencionada en la Biblia.

El fragmento de cerámica, junto con una serie de otros pequeños artefactos que datan de la misma época, fue descubierto por arqueólogos Joe Uziel y Naasón Zanton durante una investigación de los restos asociados con la destrucción del Primer Templo, que se produjo en el año 587 a. C. a manos de rey babilonio Nabucodonosor.

Uziel y Zanton dijeron que las letras inscritas en el fragmento del cuenco probablemente se pueda fechar "en algún momento entre el reinado de Ezequías y la destrucción de Jerusalén bajo el rey Sedequías", y señalaron que con base a sus análisis, la inscripción "fue grabada en el recipiente antes de romperse, lo que indica que la inscripción originalmente adornaba el borde del cuenco en su totalidad, y no fue escrita en un fragmento después de que el recipiente se rompiera".

El cuenco posiblemente contenía una ofrenda dada por la persona cuyo nombre fue inscrito en él, dijeron los arqueólogos.

Labels:

Thursday, August 01, 2013

Los tribunales estadounidenses no determinarán el destino de Jerusalén – Shmuel Rosner – Al Monitor



La cuestión de cómo el nacimiento de Menachem Zivotofsky debe ser registrado, lo cual fue decidido por un tribunal federal en Washington este 23 de julio, no es un tema  político. Cualquier persona que necesite una prueba sólo debe mirar hacia atrás hasta la decisión de la Corte Suprema de los EEUU del 26 de marzo del año pasado. Si la Corte Suprema considerara que es una decisión política, habría impedido que un tribunal federal decidiera sobre el caso. Pero la Corte Suprema decidió por mayoría de 8-1 que la decisión no era política, sino legal.

Se trata simplemente de una batalla administrativa sobre quien ejerce la autoridad, y en esta batalla - y solamente en esta batalla - el gobierno de EEUU derrotó al Congreso de los EEUU. También debe tenerse en cuenta que fue solamente una victoria temporal. El caso se dirige de nuevo a la Corte Suprema para su posterior deliberación. Mientras tanto, sin embargo, está claro que en una lucha que comenzó hace una década, el gobierno tiene la autoridad para determinar que el lugar de nacimiento de Menachem Zivotofsky bien pudo haber sido "Jerusalén", pero no fue necesariamente "Israel".

He aquí un resumen para cualquier persona no familiarizada con los entresijos de este caso. Un niño estadounidense nació en Jerusalén y sus padres solicitaron que su pasaporte dijera: "Jerusalén, Israel". El Departamento de Estado de EEUU se negó a ello. Su razonamiento fue que los Estados Unidos aún tiene que decidir si reconocen a Jerusalén como capital de Israel. Como prueba de esto, consideren el hecho de que su embajada se encuentra en Tel Aviv. Además, vean el pasaporte de Menachem Zivotofsky. Sus padres fueron hasta la Corte, basando su afirmación en una ley que fue aprobada por el Congreso - una ley declarando explícitamente que Jerusalén es la capital de Israel, lo que obligaría a la administración a poner al niño en la lista de su lugar de nacimiento (Israel) -. Esto habría sido un argumento poderoso si el Congreso hubiera tenido la autoridad para aprobar una ley de este tipo. Pero ni el ex presidente George W. Bush, ni su sucesor, el presidente Barack Obama, reconocieron la autoridad del Congreso. Tampoco los jueces del Tribunal Supremo. La semana pasada, el juez federal decidió que ambos presidentes estaban en lo cierto, y que el Congreso se había equivocado. No hay ninguna diferencia si el problema proviene de Jerusalén, Israel, o de Abuja, Nigeria o de Kuala Lumpur, Malasia, el gobierno decide lo que aparece en los pasaportes.

Obviamente, uno podría preguntarse por qué la administración americana sigue siendo hoy tan reacia a reconocer a Jerusalén como capital de Israel. Incluso se podría encontrar una respuesta un poco decepcionante. El gobierno no reconoce a Jerusalén como capital de Israel porque esto causaría una conmoción y el sabotaje de sus esfuerzos para que Israel y los palestinos se pongan a hablar. En otras palabras, la cuestión que el gobierno está planteando no es "¿Por qué no?", sino más bien "¿Por qué sí?". Puesto que no hay razón de peso para cambiar de política, no va a ser alterada, a menos que el Tribunal Supremo decida que es el Congreso quien tiene esa autoridad en particular y no la administración.

De hecho, será interesante ver lo que sucede en el Congreso, si es que existe un fallo. Después de todo, no es una casualidad que el Congreso apruebe leyes como la relativa a Jerusalén sin la menor vacilación. Entre las muchas razones por las que se aprueban estas leyes, está la de que el Congreso no es responsable de la política exterior, por lo que le resulta fácil ignorar las consecuencias negativas que pueden derivarse de ellas. Y sucede con estas leyes lo mismo que cuando los candidatos presidenciales se apresuran a declarar antes de ser elegidos – durante la campaña presidencial - que tienen previsto cambiar el estatus de Jerusalén una vez que entren en la oficina presidencial, pero luego cambian de opinión inmediatamente después de ganar las elecciones. Eso es lo que le sucedió a George W. Bush, por ejemplo. En el caso de la mayoría de los candidatos republicanos para las elecciones de 2012, no hubo necesidad de poner sus promesas a prueba simplemente porque no fueron elegidos.

El Congreso cumple con la voluntad del pueblo, y el pueblo estadounidense apoya el derecho de Israel a Jerusalén. Incluso el público judío estadounidense apoya la soberanía de Israel sobre Jerusalén, a pesar de sus actitudes pacifistas e izquierdistas con respecto a otros aspectos del conflicto palestino-israelí. Las encuestas realizadas entre los judíos americanos indican que, incluso si están dispuestos a hacer muchas concesiones en nombre de Israel, no están dispuestos a ceder en lo referente a Jerusalén. Jerusalén es la carta más fuerte de Israel ante la opinión pública estadounidense. El famoso y tardío rechazo del líder de la OLP Yasser Arafat a reconocer los lazos históricos del pueblo judío con el Monte del Templo, fue y sigue siendo uno de los puntos más bajos de la campaña de apoyo palestino a la hora de proponer una solución al conflicto.

Sin embargo, el fallo del tribunal retiró la responsabilidad de la cuestión de Jerusalén de la opinión pública estadounidense y la dejo en manos de la administración. Éste es un gobierno comprometido con las conversaciones de paz, comprometido con el proceso de paz y comprometido a presentarse a sí mismo como un intermediario imparcial. Es un gobierno que cree que sería irresponsable decidir antes "de las partes" donde se encuentra su futura capital una vez que el conflicto haya terminado. Sin duda, es razonable lamentar esta decisión, pero podría haber sido peor. Además, la administración se habría visto obligado a apretar los dientes y si se hubiera inscrito "Israel" en el pasaporte de Zivotofsky todavía no habría habido ningún cambio significativo en el estatus diplomático de Israel.

Israel debe aprender una lección de este interminable episodio legal. La política estadounidense no siempre es uniforme, clara y decisiva. No todas las decisiones del Congreso son motivo de celebración, y no todas las condenas de la administración son motivo de luto. No todas las encuestas muestran que un apoyo "sin precedentes" (a Israel) se convierta en una licencia para obrar salvajemente, y no todos los signos de que la Casa Blanca se siente incómoda son motivo de pánico. La política estadounidense hacia Israel es un campo de batalla, con pequeñas victorias y pequeñas derrotas, con obstáculos y logros. Estados Unidos apoya a Israel. Esa es la base para todo, pero los detalles de ese apoyo se vuelven a aclarar de una semana a otra, de un mes a otro y de una administración a la siguiente
.
Cualquier persona de la derecha que celebró la carta de George W. Bush al ex primer ministro Ariel Sharon, pudo sentirse decepcionado posteriormente tras el sumario de la Conferencia de Annapolis en noviembre de 2007. Cualquier persona de la izquierda que celebró la congelación de la construcción en los asentamientos durante el primer mandato de Obama, bien podría sentirse decepcionada tras la negativa de Obama a continuar presionando para una congelación de los asentamientos durante su segundo mandato. Y así, el que celebrara la decisión del tribunal federal de la semana pasada todavía puede descubrir que su alegría fue  prematura, y que la decisión aún podría cambiar, al igual que cualquier persona que celebrara una posible victoria de la familia Zivotofsky ante la Corte Suprema hace un año. En todo caso, habrán aprendido ahora que su satisfacción fue prematura. No obstante, la cuestión del estatuto de Jerusalén no será determinada en los tribunales, ni en los pasillos del Departamento de Estado de EEUU. La decisión se tomará de la misma forma que el resto de decisiones trascendentales que se toman: a través de la determinación y la astucia, o en pocas palabras, a través de la política.

Labels: ,

Sunday, June 09, 2013

La conquista improvisada de Jerusalén - Abraham Rabinovich - NYTimes



Los paracaidistas israelíes que salían a través de un almacén repleto de armas en el Monte del Templo de Jerusalén aquel día - 7 de junio 1967 - dejaron escapar una pequeña muestra de alegría cuando se encontraron con una caja de refrescos. Saciando su sed por vez primera desde que capturaron la Ciudad Vieja, charlaron conmigo, un periodista estadounidense, sobre las probables consecuencias de la guerra.

A pesar del ritmo desconcertante de los acontecimientos ocurridos desde que la guerra había comenzado dos días antes, los soldados simplemente ya habían pensado en sus implicaciones políticas. "Debemos mantener todo el territorio que capturamos", dijo uno. "Ellos comenzaron esta guerra". El soldado se estaba refiriendo a la península del Sinaí y a la Ribera Occidental, pues la batalla en el frente sirio aún no había comenzado. Otro habló de mantener el único territorio necesario para la seguridad. Un tercero se centró en Jerusalén. "Pueden tener todo el resto, pero no nuestra santa ciudad". A cambio de la paz, dijo otro soldado, a los jordanos también se les podría devolver su parte de Jerusalén.

En esta discusión informal, antes de que se dispararan los últimos disparos, los parámetros del debate político que ocuparía a Israel, a los árabes y a gran parte de la comunidad internacional en las próximas décadas, ya estaban establecidos. El impacto de la conquista por Israel de la parte antigua de Jerusalén en la Guerra de los Seis Días aún permanece, en contraste con la no planificada, casi improvisada, naturaleza de la propia conquista.

En vísperas de la guerra, el alto mando israelí tenía la intención de evitar una batalla con Jordania que solo lograría desviar sus fuerzas del frente egipcio. Aunque las Fuerzas de Defensa de Israel tenían planes que abarcaban objetivos en gran parte del Oriente Medio, no tenía ninguno para la Ciudad Vieja de Jerusalén, allí donde se hallaba el foco de la oración judía durante milenios, y a solamente un tiro de piedra de la parte israelí de la ciudad. No había ni siquiera una sugerencia sobre por cuál de sus siete puertas se debía penetrar, en el caso de que se declarara una guerra.

Al llegar a Jerusalén, el ministro de Defensa Moshe Dayan hizo hincapié ante el comandante del sector jordano, el general Uzi Narkis, de que el próximo enfrentamiento debía centrarse únicamente en Egipto. Narkiss quería evitar provocar una confrontación con Jordania. Cuando los aviones israelíes volvieron de su primera ataque aéreo en Egipto el 5 de junio, el primer ministro Levi Eshkol envió un mensaje al rey Hussein: Israel no atacaría a Jordania si Jordania no atacaba a Israel. Hussein, no obstante, había firmado un pacto de seguridad con Egipto y no podía mantenerse al margen de la guerra.

Incluso después de que Jordania envió tropas a la frontera con Israel, Eshkol buscó un alto el fuego. Sólo cuando la radio árabe anunció un ataque inminente en el Monte Scopus, un enclave israelí detrás de las líneas de Jordania, Israel movilizó a una brigada de paracaidistas para romper las defensas de Jordania en la ciudad y establecer vínculos con los 120 hombres de esa guarnición.

Ese contraataque aún fue visto como limitado. Tras la captura israelí del Sinaí en 1956, Israel se había visto obligado por las superpotencias a retirarse. Los líderes de Israel esperaban que unas presiones similares se aplicarían sobre todo territorio recientemente capturado. "Vamos adelante", dijo Eshkol a su gabinete, "a sabiendas de que nos veremos obligados a retirarnos" de la parte jordana de Jerusalén y Cisjordania.

Irónicamente, fueron los ministros religiosos los que estaban más en contra de la conquista de la Ciudad Vieja. "El mundo nunca aceptaría el dominio judío sobre los lugares sagrados cristianos", argumentaron. Haim Moshe Shapira, el jefe del Partido Religioso Nacional, dijo que si Israel se veía en la necesidad de capturar la Ciudad Vieja, la mejor solución era la internacionalización. "Para Jordania no la devolveremos", dijo. "Para el mundo, sí". Sin embargo, y a medida que la guerra avanzaba, al igual que se volvía evidente la dimensión de la victoria de Israel sobre Egipto y las fuerzas aéreas árabes, las mentalidades empezaron a cambiar.

En el momento en que el curso de la batalla llevó a los paracaidistas israelíes hasta las murallas de la Ciudad Vieja, el gabinete ya había llegado a considerar su captura como un dictado histórico que un Estado judío no podía evitar abrazar. Una hora después de que el Consejo de Ministros autorizó un ataque a la Ciudad Vieja, un vehículo semioruga que llevaba al comandante de la brigada de paracaidistas irrumpió a través de la Puerta del León frente al monte de los Olivos. La mayor parte del batallón jordano dentro de los muros habían huido durante la noche y sólo una breve escaramuza se desencadenó.

Ese mismo día, en su camino de regreso desde el Muro de las Lamentaciones, el jefe del Estado Mayor, el general Yitzhak Rabin, recaló en el sótano del puesto de mando de Narkiss para discutir los movimientos en avances rápidos con sus colegas. En un momento dado, el futuro primer ministro les preguntó: "¿Cómo podemos controlar a un millón de árabes?". La pregunta todavía se plantea medio siglo después.

Labels: , , ,

Saturday, January 12, 2013

El álbum blanco de Jerusalén del 2013





















Labels:

Friday, January 11, 2013

La nieve, como los judíos, siempre ha residido en Jerusalén - Israel's History. A Picture a Day


Jerusalén años 1900

Labels:

Nieve en Jerusalén - Ronny Gordon

Labels:

Thursday, September 06, 2012

Los demócratas "pasan" de la relación milenaria de los judíos con Jerusalén


Un "extraño" de vuelta del Kotel a principios de 1930

Jeffrey Goldberg, uno de los más conocidos periodistas judíos americanos, muy favorable a Obama, y que en bastantes ocasiones ha sido utilizado como portavoz suyo sobre las cuestiones más problemáticas con Israel, no parece salir de su asombro, de una manera bastante histriónica (más que irónica), ante la repercusión del "sorprendente olvido" por parte de la plataforma de la Convención Demócrata de la relación fundamental entre Israel, y los judíos, con Jerusalén, fomentando así encubiertamente, y por vez primera, su división, o quizás pensando como afirma Abbas que solo contiene presencia e historia cristiana y musulmana.

Su ironía trasluce cierto nerviosismo por las posibles repercusiones electorales de éste olvido.
Si me olvido de ti, oh Jerusalén - Jeffrey Goldberg

Lo mas sorprendente y aterrador acaba de ocurrir en Israel. Estoy recibiendo información parcial de mis amigos y colegas desde el epicentro de la noticia. Al parecer, la Knesset - el edificio real, no sus miembros - ha desaparecido en un enorme agujero en el suelo. Lo mismo le ha sucedido a la Corte Suprema de Justicia, y a la Oficina del Primer Ministro y a la Residencia del Presidente. Todos ellos han desaparecido.

El Gobierno, aunque no se han perdido vidas, ha convocado de manera urgente una reunión en la nueva capital eterna e indivisible de Israel, Afula, para discutir estos hechos tan terribles.

Los observadores allí presentes culpan del colapso de las infraestructuras gubernamentales de Jerusalén a la Plataforma del Partido Demócrata, que, por vez primera desde el Reinado de Herodes el Grande, no ha mencionado a Jerusalén como la capital de Israel.

Esto debió ser demasiado para las estructuras presentes en Jerusalén. Y es que ya no podrían continuar contando con la aprobacion de Robert Wexler y Debbie Wasserman Schultz (coordinadores principales de la plataforma demócrata).

Yo, por mi parte, estoy sumamente sorprendido por este desarrollo. Pensaba que Jerusalén, y la relación del pueblo judío con Jerusalén, no era tan frágil como aparentemente lo es. ¿Quien podría saber que la ámpliamente ignorada Plataforma demócrata podría ser tan poderosa como para borrar la Historia?

Siempre ha sido mi sentimiento el que Jerusalén no es la capital de Israel porqué el Partido Demócrata o el Partido Republicano lo digan, sino porque los judíos, y la Historia judía, dicen que es la capital. Pero estaba equivocado. Ciertamente espero que el presidente Obama no tenga nada malo que decir sobre Afula. Esto podría significar una catástrofe.
Algo más calmado, Jeffrey Goldberg parece recobrar el sentido común en su último post:
El DNC (Plataforma de la Convención Demócrata) recupera su astucia. Olvídense de Jerusalén - Jeffrey Goldberg

Yo no sé qué pensar de este embrollo sobre Jerusalén. En el caso de que usted no lo conozca aún, los demócratas han decidido que Jerusalén es, después de todo, la capital de Israel, y así lo están recuperando en su plataforma del partido. Por supuesto, Jerusalén es la capital de Israel, incluso aunque los demócratas se olvidaran de mencionar que era la capital de Israel.

¿Un error no forzado por parte de los demócratas? Sí. ¿Sin sentido? Sí. ¿Cambia algo en el trasfondo? No, por supuesto que no. ¿La altura de la estupidez cometida? Llega bastante alto.

Hay grandes cosas que están sucediendo en el Oriente Medio, procesos revolucionarios, ¿y es de esto de lo que los demócratas están hablando? ¿Cuánto tiempo han gastado en Charlotte (la sede de la Convención demócrata) debatiendo qué hacer con la terrible crisis en Siria? Ninguno.

Todo muy frustrante.

Labels: ,

Saturday, May 12, 2012

El Monte del Templo está en nuestras manos – Benny Morris – Open Zion



El problema de Jerusalén – en el sentido de Jerusalén Este, con la Ciudad Vieja en su núcleo - ha sido y sigue siéndolo un gran obstáculo para la paz árabe-israelí. Al menos en apariencia, fue la roca sobre la que se estrellaron las conversaciones entre Clinton, Arafat y Barak en Camp David en julio de 2000, cuando Arafat rechazó la serie de distintas soluciones propuestas por Clinton para resolver el problema del Monte del Templo (un condominio entre israelíes y palestinos, su control por el Consejo de Seguridad de la ONU, una división de la soberanía, con los árabes controlando la superficie con sus mezquitas sagradas, y soberanía judía del subsuelo, donde presumiblemente se encuentran las ruinas de los Templos de Salomón y Herodes. El Monte del Templo se ubica en la esquina sureste de la Ciudad Vieja de Jerusalén).

Así que tal vez “cómo surgió el problema” - cómo Jerusalén cayó en manos de Israel en las Guerra de los Seis Días, se merezca una nueva mirada.

Este aspecto, el libro de Abraham Rabinovich “La batalla por Jerusalén” - publicado originalmente en 1972, aunque ahora se publica revisado y actualizado como libro electrónico. – nos relata con gran detalle, y con anécdotas iluminadoras sin fin, que sucedió por esas fechas. Rabinovich, quien se encontraba en la ciudad en junio de 1967, y posteriormente trabajó durante décadas en el The Jerusalem Post, entrevistó a docenas de soldados y civiles - israelíes, jordanos, palestinos y diplomáticos extranjeros y personal de la ONU - que participaron en los acontecimientos de esos tres fatídicos días, del 5 al 7 de junio, en los que el Oriente Medio se transformó radicalmente y el conflicto volvió mucho más complicado.

En primer lugar, la guerra con Jordania no era deseada por Israel, y fue iniciada por el Rey Hussein y su ejército, la Legión Árabe, cuyas tropas comenzaron a disparar contra la población judía de Jerusalén Oeste, el aeropuerto internacional de Israel en Lydda (hoy en día el Ben-Gurion International Airport) y la base aérea de Ramat David, en el Valle de Jezreel, a las 10 de la mañana del 5 de junio, dos horas después de que Israel lanzó su devastador ataque preventivo contra las bases aéreas de Egipto. Israel se vio obligado a dicho ataque preventivo a causa de la remilitarización de la península del Sinaí por parte de Egipto, el cierre por parte egipcia del Golfo de Eilat a la navegación israelí, y la eliminación durante las semanas anteriores de las fuerzas de paz de Naciones Unidas – una exigencia egipcia - situadas en la zona fronteriza entre Egipto e Israel.

Esa mañana, 5 de junio, antes y después de los legionarios jordanos empezaran a disparar, Israel por dos veces intentó convencer a los jordanos para que desistieran: “si no disparan contra nosotros o si se detienen sus ataques de inmediato, no vamos a tocar Jerusalén y Cisjordania”, aseguró el primer ministro israelí Levi Eshkol a los jordanos a través de la ONU y la Embajada de Estados Unidos. A pesar de la provocación jordana, los israelíes no abrieron fuego durante unas dos horas, hasta que finalmente se unieron a la batalla después de que los jordanos lanzaran sus aviones contra la ciudad costera israelí de Netanya y enviaran su infantería para conquistar la Casa de Gobierno, el cuartel general de las Naciones Unidas en el Oriente Medio, ubicada en una altura que dominaba el sur de Jerusalén, la colina bíblica del Mal Consejo o Mukabar Jabel.

El presidente egipcio, Nasser, le había dicho a Hussein de que su avión había alcanzado a la fuerza aérea israelí en el suelo y la había golpeado severamente y que sus fuerzas blindadas habían entrado en el Negev. Hussein al parecer, le creyó. El tío de Hussein, Sherif Nasser, había aconsejado al rey que se mantuviera al margen de la lucha durante al menos 12 horas y observará de qué lado soplaba el viento. Hussein no le escuchó. (Rabinovich sostiene que durante la mañana del 5 de junio la Legión jordana estaba bajo el control del alto mando egipcio. Yo no estoy de acuerdo).

Hasta el mediodía del día 5, los israelíes mantuvieron un despliegue puramente defensivo y con un mínimo de tropas. Pero entonces los asuntos cambiaron drásticamente. En el momento en que la 16ª Brigada (Jerusalén) se preparaba para actuar en contra de los jordanos, el jefe de la Misión de Observadores de las Naciones Unidas en el Oriente Medio, Odd Bull, propuso un alto el fuego. "El jefe del Estado Mayor israelí, Yitzhak Rabin y el ministro de Defensa Dayan estaba de acuerdo... si Jordania aceptaba también". Pero los jordanos siguieron disparando. Entonces el ejército israelí se apresuró a continuación y con la 55ª Brigada de Paracaidistas (de reserva) de la ciudad junto con la 16ª Brigada de Jerusalén tomó la ya mencionada Casa de Gobierno y las posiciones adyacentes jordanos. La batalla estaba en marcha.

Los paracaidistas habían sido originalmente preparados para caer sobre El Arish, en el Sinaí, y tenían poco conocimiento del terreno de Jerusalén. A los batallones y compañías les fueron asignados los objetivos durante la tarde y cruzaron la frontera, al norte de la Ciudad Vieja, durante la noche. Todo estaba inmerso en la improvisación y la anarquía, y había poca preparación, por lo que las batallas de Ammunition Hill y Sheikh Jarrah tuvieron un carácter confuso y costoso.

Como relata Rabinovich (y en contra, por ejemplo, de la idea de Tom Segev en su libro “1967”), Israel fue a la guerra sin pensar en la expansión territorial. "En el sector jordano, estamos avanzando con el conocimiento de que nos veremos obligados a retirarnos a partir de Jerusalén Este y Cisjordania", les dijo el primer ministro israelí Levi Eshkol a sus ministros del gabinete durante la tarde del 5 de junio. De hecho, según Rabinovich, los ministros religiosos del gabinete eran los "más francos en su oposición a una anexión de la Ciudad Vieja", argumentando que el mundo no aceptaría el dominio judío de los lugares santos cristianos. Pero el 6 de junio los vientos habían cambiado definitivamente. "El Consejo de Ministros quiere la Ciudad Vieja", dijo el ministro de Defensa Eshkol Dayan.

Al día siguiente, después de que el 28 ª batallón de paracaidistas tomara el Museo Rockefeller, justo al norte de las murallas de la ciudad, y un día antes de que la batalla por la ciudad terminara, un equipo de arqueólogos israelíes se dirigió al edificio que albergaba, entre otros restos, la parte jordana de los Manuscritos del Mar Muerto. Los soldados, que había luchado contra los legionarios jordanos durante 24 horas a través de las calles y los búnkeres del Jerusalén oriental, cortésmente les pidieron que les revelaran su importancia. Así que el Dr. Avraham Biran, el director por aquel entonces del Departamento de Antigüedades de Israel, les dio una de las conferencias más inusuales que se han dado nunca en un museo "a una veintena de agotados soldados”. Mientras los disparos resonaban periódicamente a través de las galerías y las ventanas destrozadas, Avraham Biran y sus colegas les explicaron el significado de algunos de los hallazgos. Al acabar, algunos de los soldados firmaron en el registro de visitantes del museo, algunos en inglés y otros en hebreo, “Qué belleza, ha sido fantástico" y "Ha sido una visita muy agradable".

Rabinovich deja claro que a lo largo de la guerra fue Dayan quién retuvo al ejército, primero de llegar a las orillas del Canal de Suez, luego de tomar la Ciudad Vieja y, a continuación, dos días más tarde, de tomar los Altos del Golán. Pero al final, en el momento de la batalla, fueron los éxitos israelíes y las derrotas y los retrocesos árabes los que dieron lugar a todo ello. Así surgió lo que algunos israelíes, como Gershom Gorenberg, denominó un "imperio accidental". En efecto, y con relación a la Ciudad Vieja, Dayan fue quien finalmente declaró: "Hemos vuelto al más santo de nuestros lugares y nunca volveremos a estar separados de él". Jerusalén seguirá estando unida y bajo el control judío. Que es donde estamos en la actualidad.

Labels: , ,

Sunday, April 22, 2012

El joven nazi y la ocupación de Jerusalén - Burak Bekdíl - Hurriyet



(ya había comentado que no volvería más al tema del poema de Gunter Grass, pero aunque mi interés principal por este artículo reside en su segundo tema, al existir previamente otro inicial, el affaire Grass, en donde se realiza una crítica oportuna y razonable a la actuación del ministro del Interior israelí Yishai, mantengo la parte fundamental de su argumentación)

(...)

Cualquier persona que no sea (abierta o encubiertamente) intelectual o religiosamente anti-israelí podría entender el sentimiento de que resulta difícil de acoger a un ex nazi en Israel. Pero el señor Grass no es un nazi hoy en día. Y no se le prohibe la entrada por lo que hizo en su adolescencia, como otros millones de adolescentes alemanes.

Si Israel considera que el Sr. Grass sigue siendo un nazi hoy en día, debería buscar un tribunal internacional para el poeta. Entonces, si lo pienda ¿qué pasa? Simple. El Estado de Israel, con la decisió del Sr. Yishai, se está comportando como los países que critica por ser antidemocráticamnte intolerantes.

Es bueno saber que Israel no ha emitido una fatwa condenando a muerte al señor Grass, o que los judíos en todo el mundo no han amenazado con quemar las tiendas que venden los libros del Sr. Grass. Sin embargo, la prohibición de viajar se ve no sólo como infantil, sino también autodenigrante.

Pero volvamos a la ocupación. No pasa un día en el mundo islámico (o en el mundo intelectual occidental) sin que mucha gente se levante en contra y condene la ocupación de "al-Quds" (también conocida como Jerusalén). En esta columna muchas veces hemos sostenido lo contrario: una contra-ocupación no es una ocupación.

Ahora, queridos islamistas, tengo un "testigo" a quien supongo que no podrán refutar. Olvídense de mis palabras y escuchen lo que la principal autoridad religiosa musulmana de Turquía, el profesor Mehmet Görmez, tenía que decir la semana pasada:
"Después de que el profeta Omar hubiera conquistado al-Quds, fue invitado a rezar a una iglesia (ya que no había mezquitas en Jerusalén). Pero él se negó educadamente porque le preocupaba que sus hombres, los conquistadores musulmanes, pudieran convertir la iglesia en una mezquita después de haber orado en ella".
Ahora, vuelvan a leer ese párrafo una vez más, o mil veces si lo desean: "Después de que el profeta Omar hubiera conquistado al-Quds...". Y pregúntense a continuación por qué no había mezquitas en Jerusalén en la época de la conquista. ¿Todavía no se les ocurre nada?

Permítanme explicárselo: Pues debido a que Jerusalén no era una ciudad musulmana. Y ahora vuelvan a reclamar su devolución ya que se encuentra bajo la "ocupación judía".

La negativa a rezar en la iglesia cristina fue un gesto muy noble del profeta Omar. Yo, personalmente, no puede esperar, queridos islamistas, que ustedes se comporten de una manera tan virtuosa y gallarda como el profeta, pero por lo menos pueden hacer algo más fácil: dejar de pelear por una ciudad que perteneció a otras religiones antes de que sus antepasados ​​la conquistaran.

Y por favor, recuerden quien procede mi testimonio cuando a partir de mañana inunden de odiosos email mi correo electrónico. ¿O es que el profesor Görmez también es un incrédulo como yo?

Berak Bekdíl

Labels: ,

Sunday, February 05, 2012

Los "vientos siberianos" también llegaron a Jerusalén en 1920-21 - a Picture a Day


Soldados británicos en el Kotel, 1921


Niños jugando en la nieve, 1920


La Ciudad Vieja en 1920

Israel's History - a Picture a Day

Labels: