Saturday, September 15, 2018

La siguiente parada del tren hacia la realidad: el derecho de retorno - Shmuel Rosner



Intenten conectar tres eventos separados pero relacionados:

- el presidente Donald Trump reconoce a Jerusalén como la capital de Israel y traslada la Embajada de los Estados Unidos a la ciudad.

- Donald Trump recorta los 200$ millones en ayuda de Estados Unidos a los palestinos.

- Donald Trump congela 300$ millones en fondos anuales para la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas (UNRWA) para los refugiados palestinos.

¿Qué tienen de similar? Eso es fácil. Todas estos movimientos conciernen al teatro israelí-palestino. Todos ellos provocan la furia de los palestinos. Todos ellos son movimientos desestabilizadores. Todos ellos señalan una alteración de la política. ¿Qué tienen de diferente?

El primer paso, el reconocimiento de Jerusalén, es aceptado por los israelíes con satisfacción. Los otros dos pasos parecen fomentar sentimientos encontrados en los israelíes. ¿Por qué?

Israel no ve un camino posible que pueda llevar a un acuerdo de paz confiable con los palestinos. Ahora desde luego que no. Y no durante mucho tiempo. No antes de que los palestinos tengan un nuevo liderazgo que esté dispuesto a ser más realista. Mientras esperamos que sucedan estas cosas, dos intereses contradictorios hacen que sea difícil navegar el conflicto.

Por un lado, dado que esto tomará un tiempo, Israel desea y espera estabilidad. Si no es necesario, no lanzará una operación en Gaza. Si es políticamente posible, aliviará las vidas de los palestinos comunes para evitar que estén desesperados.

Por otro lado, dado que esto requerirá un cambio de actitud, Israel necesita que el barco se balancee. Necesita que los palestinos se den cuenta de que la esperanza de que Israel abandone Jerusalén es una causa perdida. Necesita que renuncien a la ridícula fachada facilitada por el organismo de la ONU a los refugiados de cuarta y quinta generación.

La estabilidad es conveniente a corto plazo. Nadie quiere guerra, violencia, terrorismo. La inestabilidad es menos conveniente pero quizás necesaria, si Israel desea que su mensaje llegue.

Ahora entra Trump. Piensen lo que piensen de él, la estabilidad no es el juego que práctica. Tal vez sea porque cree que en las negociaciones, uno debe sacudir el árbol. Tal vez sea porque tiene tanta personalidad, y todas las demás explicaciones no son más que racionalizaciones de un comportamiento febril e irracional. No importa el motivo, el efecto es similar. Como explicó el propio Trump la semana pasada, "si alguna vez va a haber paz... con los palestinos, será bueno que suceda porque lo sacamos de la mesa, porque cada vez que hubo conversaciones de paz nunca pasaron de Jerusalén convirtiéndose en su capital. Entonces dije: 'Quitémoslo de la mesa'. Traducción: Los palestinos estaban manteniendo un sueño imposible sobre Jerusalén y no pudieron superarlo. Entonces, actuaron los Estados Unidos". 

El tema de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos no es diferente. Los palestinos todavía no aceptan que el derecho al retorno de millones de nietos de los refugiados del 1948 mate cualquier esperanza de un acuerdo de paz. Trump reconoce el obstáculo y señala que Jerusalén no fue la última parada en el camino de la realidad, que hay más por venir. La siguiente parada es la UNRWA.

Pero en el camino hacia esta parada, el tren encuentra un obstáculo inesperado. Bueno, no es realmente un obstáculo, sino más bien una falta de emoción. Algunos israelíes tienen dudas acerca de la mejor forma de obtener esa vuelta a la realidad. Altos funcionarios de la defensa advirtieron a las agencias gubernamentales que un recorte repentino en el presupuesto de la UNRWA podría hacer que los habitantes de Gaza sean más dependientes de Hamas. Otros funcionarios expresaron su temor de que los audaces movimientos realizados por la administración Trump pudieran encender la violencia. Ellos observan el peligro.

La causa de mantener la estabilidad puede verse perturbada por la necesidad de inyectar realidad al conflicto.

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Thursday, December 08, 2016

¿Quién cuida a los huérfanos de Shuafat (campo de refugiados palestino)? - Jonathan Tobin - Commentary



Los residentes del campo de refugiados palestinos de Shuafat no tienen una vida fácil. Los palestinos que viven en este barrio urbano marginal administrado por una agencia de las Naciones Unidas, la UNRWA, se encuentran en un lugar sombrío con sombrías perspectivas. Su anómala ubicación geográfica, dentro de los limites municipales de Jerusalén, pero fuera de la jurisdicción de Israel o de la Autoridad Palestina a causa de su estatus de refugiados bajo el mando de la ONU, significa que no tienen una fuerza de policía regular o un gobierno local. Su ubicación, fuera del muro de seguridad erigido por Israel durante la Segunda Intifada para detener la ola de ataques suicidas palestinos, agrava sus problemas.

Por lo tanto, cuando la novelista Rachel Kushner viajó allí para escribir un muy extenso reportaje titulado "Somos huérfanos: La vida y la muerte en campo de refugiados palestinos de Jerusalén Este" para el New York Times Magazine, proporcionó el característico material de las coberturas del Oriente Medio. Según este género periodístico, los palestinos oprimidos se mantienen en el limbo de una cárcel mientras los israelíes prosperan no muy lejos. Que el artículo fuera tan simpático para los defensores de la causa palestina no significaba que los hechos básicos sobre la situación en el campo fueran falsos. Es un lugar horrible. Sus residentes están más o menos atrapados. Y ni los israelíes, ni los líderes de los palestinos, ni los jefes de la UNRWA en el campo tienen una solución a su dilema.

Sin embargo, cualquier artículo que no se ocupe de por qué estas personas están ahí cuando el artículo proclama que son "huérfanos", o por qué Israel construyó el muro y los puestos de control que les rodean, está haciendo un flaco servicio a sus lectores. Por otra parte, dejar de mencionar estos hechos en un artículo de más de 5.000 palabras es una prueba de que el artículo, o su edición, es sesgado y deshonesto, y proyecta una sombra sobre el resto del artículo.

La gente en Shuafat, y en cualquier otro campo de refugiados palestinos,  está ahí porque el mundo árabe y sus líderes y organizaciones les han mantenido allí durante unos 68 años. En los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, los diversos conflictos crearon cientos de millones de refugiados en Europa y Asia. Sólo los palestinos siguen residiendo en campos y se les priva de la oportunidad de ser reubicados en otro lugar.

De hecho, las Naciones Unidas creó dos organismos separados para ocuparse de los refugiados de dicha época: la UNRWA, que estaba dedicada exclusivamente a los palestinos, y otro organismo para el resto de los refugiados del mundo. Este último organismo tuvo un gran éxito en el cuidado y la búsqueda de nuevos hogares para sus refugiados. La UNRWA mantuvo a los palestinos en los campos, y las naciones árabes y los grupos palestinos se han asegurado de que este siga siendo su destino hasta el día de hoy. El único propósito de mantener ahí a los refugiados y a sus descendientes - que ya se cuentan por millones, y a los que también consideran refugiados - era poder usarlos como un arma contra Israel. Se les mantiene en campos como el de Shuafat y se les dice que algún día van a regresar a sus antiguos lugares de residencia cuando Israel deje de ser un Estado judío.

Que los campos se hayan convertido en terribles y pobres barrios es consecuencia de la negativa del organismo de la ONU, y del mundo árabe, de contemplar cualquier solución para ellos que no sea el llamado "derecho de retorno", el cual significaría la destrucción de Israel. Y que esos campos tan pobres sean focos del extremismo y del terror anti-israelí no resulta sorprendente. En el caso de Shuafat, la difícil situación de los residentes se vio agravada por la guerra terrorista de desgaste lanzada por Yasir Arafat, la cual obligó a Israel a erigir una barrera que tuvo éxito en detener los ataques suicidas palestinos. Como la propia Kushner señaló - la cual se esforzó en informar a sus lectores de que, a pesar de tener un padre judío, no se consideraba judía -:
En casi todos los hogares donde pasamos nuestro tiempo el televisor estaba permanentemente conectado al canal islámico Palestina Al-Yawm, donde se mostraba un montaje incesante de sangre, humo, fuego y combatientes árabes armados con un M-16.
Israel puede ser acusado de falta simpatía por los refugiados, pero tampoco tiene el poder de mejorar las condiciones en Shuafat y en otros campos de Cisjornania, y mucho menos en los de la Gaza controlada por Hamas. La responsabilidad corresponde exclusivamente al UNRWA y a la dirección palestina, los cuales prefieren continuar con sus mismas y cínicas políticas.

También vale la pena observar que el artículo de Kushner se publicó sólo unos pocos días después de la conmemoración anual en Israel de los más de 850.000 judíos que huyeron o fueron obligados a abandonar sus hogares en el mundo árabe y musulmán, durante la época en que se generó el problema de los refugiados palestinos. Por supuesto, ninguno de esos refugiados judíos o sus descendientes siguen viviendo en campos de refugiados. Ellos encontraron nuevos hogares y rehicieron sus vidas en Israel o en Occidente, y también lo hicieron sin la ayuda de las Naciones Unidas, confiando en la filantropía judía.

Los habitantes de Shuafat pueden que sean huérfanos. Pero si permanecen en la miseria y en la desesperanza, la culpa es del mundo árabe que se negó a hacer lo que sí hicieron los judíos, y la razón de ello era utilizar a los refugiados palestinos para destruir Israel, para lo cual los líderes palestinos alimentaron con odio a los refugiados en lugar de con esperanza. La única solución real a esta mezcla tóxica es una paz que ponga fin a la guerra centenaria contra el sionismo. Pero al igual que es preciso un plan de reasentamiento racional para estos refugiados, también es preciso que no sigan explotándolos. Cuando un sesgado medio de comunicación occidental ignora este hecho, los grandes perdedores son los refugiados.


Actualización

Dice la UNRWA que a más de la mitad de los residentes del campo de Shuafat ni siquiera los considera refugiados  - Elder of Ziyon

A medida que continúan las reacciones al artículo del New York Times Magazine sobre Shuafat escrito por Rachel Kushner, una autora patrocinada por Breaking the Silence para escribir artículos en contra de Israel para un libro que saldrá el próximo año por los 50 años de "ocupación", se muestran más ángulos de los inicios violentos de este campo.

Parte de la razón por la que Shuafat está tan atestado es porque miles de árabes que ni siquiera son considerados refugiados por el UNRWA residen allí.

Dice la UNRWA:
Hoy en día, aproximadamente 12.500 refugiados palestinos están registrados como residentes en el campo de Shu'fat. Sin embargo, el UNRWA estima que el número real de residentes en el campo es de alrededor de 24.000.  
El campo de Shu'fa fue anexionado ilegalmente por Israel después de las hostilidades de 1967, cuando Israel estableció unilateralmente los nuevos límites municipales de Jerusalén. Los residentes del campo aún tienen tarjetas de identidad (ID) de Jerusalén y, a diferencia de los titulares de Cisjordania, están autorizados a residir en Jerusalén. Debido a que el Ministerio del Interior de Israel tiene una política de revocación de los ID de Jerusalén para los palestinos que no tienen su "centro de vida" en Jerusalén, el campo se ha convertido en un popular lugar de residencia de los palestinos (no refugiados) con ID de Jerusalén, ya que de otro modo no podrían pagar los altos costos de vida de Jerusalén.
Como de costumbre, la UNRWA no está diciendo toda la historia.

Israel ha intentado, por décadas, resolver el problema de una manera que los residentes de los campamentos pudieran seguir aferrándose a su ID de Jerusalén.

De acuerdo con un artículo en la web oficial de Shuafat, desde mediados de la década de 1970 las autoridades israelíes han tratado de conseguir que los residentes del campo pasen a otras áreas menos concurridas de Jerusalén, especialmente el barrio árabe de Wadi el-Joz. Pero los residentes del campo se han negado categóricamente a la oferta israelí, afirmando que de alguna manera afectaría a su "derecho al retorno".

De hecho, esto significaría que tendrían que pagar el alquiler en vez de conseguir una vivienda libre de la UNRWA. Esa es la verdadera razón.

La propia UNRWA dice que más de la mitad de los residentes del campo no son "refugiados". Es decir, son ocupantes ilegales que se aprovechan de la ilegalidad de la zona.

La UNRWA debería haber asumido la responsabilidad de expulsar a los residentes que no están registrados con ellos, pero por supuesto la UNRWA no lo ha hecho durante sesenta años, por lo que otros árabes se han estado moviendo hacia los campos de la UNRWA desde la década de 1950 para aprovecharse de los servicios gratuitos, y la UNRWA nunca ha hecho nada después de algunos intentos poco entusiastas en la década de 1950.

La conclusión es que Israel ha tratado de solucionar los problemas de Shuafat durante mucho tiempo, y la UNRWA los ha dejado pudrir para seguir el plan general palestino de mantener los "campos de refugiados" como una arma de propaganda contra Israel.


Y Rachel Kushner y el New York Times siguen alegremente esa táctica.

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Sunday, September 20, 2015

El infierno está empedrado de buenas intenciones


Austria: 20 inmigrantes en "huelga de hambre" porque no reciben 2.000 euros al mes en St. Kanzian.

La crisis de los refugiados tiene muchas caras, aparte de mucha angustia. Por desgracia, también hay quienes creen que pueden aprovecharse del país anfitrión. En St. Kanzian. 20 solicitantes de asilo comenzaron una huelga de hambre porque no estaban recibiendo € 2.000 netos de dinero de bolsillo al mes. Los inmigrantes han organizado una "conferencia de prensa" para crear conciencia de la población austríaca.



Contrariamente a lo que los medios de comunicación franceses difunden, las cifras publicadas por la ONU indican que más del 72% de los inmigrantes que llegan a Europa son hombres solteros. Las mujeres representan sólo el 13% y un 18% son niños.

Por lo tanto, no hay mayoritariamente fugas de familias de las zonas de combate, sino de hombres, a menudo jóvenes como lo demuestran todos los informes.


De acuerdo con una encuesta realizada por el diario sueco Dala-Demokraten, a los inmigrantes árabes se les prometió bellas suecas solteras a su llegada y un tratamiento de lujo financiado por los contribuyentes si pagaban a los contrabandistas para ayudarles a alcanzar Escandinavia.

El informe explica cómo la mayoría de los inmigrantes que intentan entrar en Europa dirigidos por los contrabandistas ni siquiera son sirios, y no pueden ser considerados como refugiados pues residen en países vecinos que no están en guerra.

Las web creadas por los contrabandistas afirman que los inmigrantes pueden obtener asilo en Suecia rápidamente y que se alojarán en hoteles de lujo hasta que el gobierno les encuentre una vivienda libre para ellos, todo gracias a los contribuyentes.

"En realidad, se puede decir que los jóvenes árabes se sienten atraídos por Suecia por el dinero y sus bellezas rubias, indicando que las mujeres suecas necesitan a verdaderos hombres", escribe el Dala-Demokraten.



Múnich será el anfitrión a partir del sábado de su tradicional Oktoberfest y se esperan seis millones de visitantes, los cuales coincidirán con la afluencia de refugiados en Baviera, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar sus medidas para evitar un desbordamiento.

Para esta edición nº 182 de la Oktoberfest, la policía planea hacer todo lo posible para asegurarse de que el inevitable choque cultural entre consumidores de grandes cantidades de cerveza y solicitantes de asilo, muy a menudo musulmanes, no degenere.

"Nuestro objetivo es separar a los diferentes grupos para que ningún conflicto aparezca", dijo el ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann. "Los solicitantes de asilo procedentes de países musulmanes no están acostumbrados a reunirse en público con personas extremadamente ebrias", dijo el ministro del Interior.

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Refugiados: Mientras Angela Merkel disfruta de la popularidad que le otorgan los medias progres, sus votantes se preguntan:"¿Sabe lo que está haciendo?"





El aluvión de refugiados deriva en crisis política para Merkel - Luis Doncel - El País

La crisis migratoria se cobra su primera víctima política en Alemania. Aumentan las críticas internas a la canciller y dimite el responsable de migración

La presión va a más. La canciller Angela Merkel conectó a principios de mes con una mayoría de alemanes conmovidos por las escenas de refugiados que huían de la guerra. “Lo vamos a lograr”, exhortó Merkel a sus conciudadanos en un grito de ánimo. Pero a medida que pasan los días, la preocupación crece. Los flujos de llegada no cesan, cada vez más administraciones se ven sobrepasadas y los reproches de los Estados federados suben de tono. En la CDU de Merkel comienza a inquietar la impresión de que nadie tiene un plan. Este jueves, la crisis se cobró su primera víctima política con la dimisión del responsable gubernamental de los refugiados.

Manfred Schmidt, hasta ahora presidente de la Oficina para la Migración y los Refugiados, justificó su decisión por “motivos personales”. Pero se marcha en pleno huracán político en el que su figura - y la de su jefe directo, el ministro del Interior y estrecho aliado de Merkel, Thomas de Maizière - habían sido vapuleadas. La reunión del Gobierno federal con los líderes regionales del martes derivó en una monumental bronca, en la que representantes de los länder, los encargados de gestionar a los recién llegados, reprocharon al ministro del Interior falta de organización e incapacidad para acelerar unos trámites que se alargan meses y meses. Entre los más críticos estaban los socialdemócratas y los cada vez más díscolos socialcristianos bávaros. Pero las dudas también crecen en la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside Merkel.

El tabloide Bild informó este jueves de una cena en un restaurante berlinés en la que distintos líderes democristianos reprocharon a su jefa la falta de rumbo. Ya no están solos los socialcristianos, que fueron los primeros en levantar el hacha de guerra al tachar de error absoluto la decisión del pasado 5 de septiembre de llevar a Alemania a los refugiados que se agolpaban en Hungría. La CSU, los hermanos bávaros de la CDU, forzaron a la canciller a dar un giro radical una semana más tarde, cuando instauró controles en la frontera con Austria, dejando en suspenso el Tratado de Schengen durante un tiempo indeterminado. Fue la señal de que la oposición a su política de puertas abiertas iba en serio.

Las fuentes gubernamentales consultadas por este periódico confirman que la preocupación va en aumento y que es necesario dar cuanto antes respuestas a los ciudadanos, que se preguntan cuántos refugiados van a llegar y cuántos se puede permitir a medio plazo un país como Alemania. Las estimaciones - 800.000, un millón, ¿más aún? - son por ahora papel mojado. En el Gobierno temen que la ola de simpatía hacia los recién llegados pueda esfumarse si los medios de comunicación empiezan a dar noticias negativas de jóvenes inmigrantes metiéndose en líos. Las administraciones, además, se enfrentan al reto mayúsculo de dar alojamiento fijo - y no en tiendas de campaña - a decenas de miles de personas antes del invierno.

Y mientras, el flujo de llegadas continúa. El miércoles se duplicó la cifra del martes. Y las autoridades alemanas enviaron este jueves mismo trenes especiales a Austria para recoger a 2.000 solicitantes de asilo que serán repartidos a lo largo del país.

En sus primeras declaraciones, Merkel dio la impresión de que Alemania estaba preparada para recibir a cientos de miles de personas, algo que ha sido rebatido por el aluvión de llegadas. Quizás no fue un error decir que acogería a los que estaban en Hungría, pero no calculó adecuadamente sus consecuencias”, sostiene Josef Janning, director de la sección berlinesa del think-tank ECFR.

Ante la gravedad de las críticas que está recibiendo estos días, Merkel respondió el pasado martes. “Si vamos a tener que empezar a disculparnos por haber ofrecido una cara amable en una situación de emergencia, este ya no es mi país”, dijo la canciller.

Con esta frase cargada de sentimiento, algo poco habitual en sus declaraciones públicas, Merkel quería responder a la pregunta que muchos se hacen y que ayer resumía Die Zeit en su portada: “¿Sabe lo que está haciendo?”. El semanario ilustraba el titular con una foto de la canciller haciéndose un selfie con un sonriente refugiado. Y es que las críticas que salen de su propio partido no se dirigen solo contra decisiones concretas. Le reprochan también gestos - los selfies, sus declaraciones de que el derecho de asilo no conoce límites... - que han podido contribuir a esparcir la imagen por el mundo de que Alemania está dispuesta a acoger a todos aquellos que deseen abandonar sus países.

PD. Muy interesante y muy reveladora la declaración de la que hasta ahora parecía una política más bien contenida y sensata: "Si vamos a tener que empezar a disculparnos por haber ofrecido una cara amable en una situación de emergencia, este ya no es mi país”.

Qué decepción, una Alemania que no está a la altura del gusto o criterio particular de Miss Merkel. No se la merecen...

No hay nada como las políticas progres para tener los pies en el suelo y no dejarse llevar por el ego

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Saturday, September 19, 2015

Cómo Erdogan explota a los refugiados sirios (y pone en apuros a Europa) - Arad Nir - Al Monitor

Hasta ahora, Israel no ha hecho ningún comentario público acerca de lo que está detrás de la ola de refugiados del Oriente Medio que ahora barriendo toda Europa. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se enorgullece de que inmigrantes ilegales africanos no hayan podido acceder a Israel a través de Egipto desde que ordenó la construcción de una valla a lo largo de la frontera sur. En una ceremonia celebrada el 6 de septiembre para conmemorar el inicio de una nueva valla a lo largo de la frontera oriental de Israel con Jordania, Netanyahu afirmó que "este es un éxito que casi ningún país occidental - y muy pocos países en todo el mundo - han sido capaz de lograr, pero Israel lo ha logrado, y estoy decidido a continuarlo en las otras fronteras de Israel". En el mismo acto, el ministro de Defensa Moshe Yaalon comentó: "Podemos ver el flujo de refugiados que inundan Europa. Lo que está pasando en Europa podría habernos pasado a nosotros si no nos hubiéramos comportado de una manera inteligente".

Importantes fuentes políticas israelíes consideran que la actual ola de refugiados es una prueba más de lo llaman "la fallida política para el Oriente Medio del presidente Barack Obama". "Si Obama hubiera bombardeado al presidente sirio, Bashar al-Assad, todo esto podría haberse evitado", dijo una fuente de alto rango que pidió el anonimato. Se refería a dos años atrás, cuando Assad cruzó las propias "líneas rojas" del presidente de Estados Unidos mediante el uso de armas químicas, pero en lugar de atacar, Obama decidió el desarme. En respuesta a una pregunta sobre lo que podría detener el flujo de refugiados actual, la fuente dijo que "no hay manera de evitarlo sin poner las botas en el suelo - la presencia de soldados combatiendo sobre el terreno - en un ataque simultáneo contra Assad y el Estado Islámico".

Israel no sólo está satisfecho de no estar en la ruta de los refugiados, sino que también está experimentando una cierta sensación de alegría malsana. Europa no ha refrenado sus críticas sobre la forma en que Israel trata a los palestinos, mientras evitaba responder a la caída de Siria e Irak. Ahora, sin embargo, Europa se ve obligada a enfrentarse directamente con el colapso de estas naciones con la consecuencia de que sus refugiados han alcanzado su propio territorio. La única persona considerada responsable de transferir el problema desde el Oriente Medio hasta el corazón de Europa es el anterior primer ministro de Turquía y presidente actual, Recep Tayyip Erdogan, e Israel no es el único en considerarlo.

Turquía fue el primer país en recibir y acoger a los refugiados cuando la guerra civil en Siria estalló hace cuatro años. Erdogan había convertido a Assad de aliado estratégico en su enemigo nº 1, y mediante la recepción de los refugiados creía poder convencer a la OTAN para que actuara con mayor decisión contra el gobierno central sirio. Cuando se dio cuenta de que los Estados Unidos y otros líderes occidentales no estaban actuando con lo que él consideraba la suficiente determinación contra el presidente sirio, Erdogan fijó sus esperanzas en el ISIS (Ejercito Islámico). Cada cierto tiempo, los medios de comunicación turcos han divulgado información acerca de cómo la inteligencia turca apoyaba al ISIS, y un alto funcionario israelí confirmó las acusaciones a Al-Monitor. "Él les ha financiado", dijo en referencia a la relación entre Erdogan y el ISIS.

Lo que el presidente turco ha estado haciendo es financiar con una mano al ISIS mientras que absorbía y apoyaba a los refugiados que huían de él con la otra. Erdogan creía que cuanto mayor fuera el número de sirios desplazados, mejores eran sus posibilidades de convencer a la comunidad internacional de la necesidad de aplicar una zona de exclusión aérea en todo el norte de Siria, donde los refugiados aparentemente podrían ser acogidos. Para garantizar que esto se convierta en la solución preferida, las autoridades turcas promueven una estancia difícil en suelo turco para los refugiados, que ahora suman cerca de 2 millones de personas, para así promover su salida a terceros países. A medida que sus números en Turquía alcanzaban una masa crítica, los estados miembros de la OTAN serían más propensos a actuar. Eso era lo que Erdogan esperaba.

Fue entonces cuando a principios de septiembre se halló el cuerpo de Aylan al-Kurdi varado en la orilla de Bodrum, Turquía, después de volcar el barco en ruta hacia Europa. Su tía ha dicho que la familia apostó por ese viaje mortal porque las Naciones Unidas se había negado a concederles el estatuto de refugiado, y las autoridades turcas se había negado a concederles visados ​​de salida.

Los vuelos desde Estambul a Munich cuestan mucho menos que las sumas exorbitantes que los refugiados están pagando a los traficantes de personas. Además, el transporte aéreo es seguro. El problema es que los refugiados no tienen visas, y es prácticamente imposible para ellos obtener una.

Al principio, Turquía hizo todo lo posible para bloquear las rutas marítimas que se utilizan para la inmigración ilegal a Europa. Más tarde, cuando la OTAN se negó a tomar medidas para derrocar a Assad y echó por tierra la esperanza de Erdogan de derrotar al líder alauita, Turquía decidió poner las cosas difíciles para Europa cambiando un poco la presión. En los últimos meses, Turquía ha dejado de bloquear el movimiento de los refugiados hacia el oeste. La fuente israelí dijo que muy posiblemente las mismas fuerzas de seguridad turcas que habían ayudado al ISIS estén permitiendo el trabajo a los traficantes de personas.

El 11 de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Laurent Fabius, suspendió al cónsul honorario de su país en Bodrum después de enterarse de que había estado ayudando a los refugiados para que accedieran a Europa de forma ilegal. En una conversación filmada con cámara oculta por el Canal 2 de Francia, el cónsul, que vendía botes de goma a los refugiados de uso en piscinas, y no en mares abiertos, y con los que esperan llegar a la isla griega de Kos, dijo: "El municipio está ayudando al tráfico [de los refugiados por mar]. El capitán del puerto está ayudando. El gobernador del distrito también está ayudando".

La respuesta de Fabius fue un acto simbólico, pero apropiado, contra el dueño de una tienda de botes donde los refugiados podían comprar el equipo que necesitaban para salir de Turquía en una travesía muy peligrosa y entrar ilegalmente en Europa. El problema es que tenía la dirección equivocada.

Fuentes diplomáticas en Israel dicen que nada de esto habría sido posible sin que el gobierno de Erdogan lo hubiera permitido. Durante cuatro años, Erdogan ha estado acogiendo a los refugiados con la esperanza de que podía usarlos para derrocar a Assad. Dado que todo lo que había intentado ha fracasado, y que Assad permanece en el poder (aunque sólo sea controlando una pequeña parte de su otrora gran país), Erdogan está tratando de provocar una presión humana intolerable en el corazón de Europa. La evaluación en Israel es que los turcos creen que, al hacer esto, pueden obligar a sus aliados de la OTAN a que hagan frente a la raíz del problema haciendo un esfuerzo concertado para eliminar Assad de la ecuación.

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Thursday, September 17, 2015

Todos los que pidieron libertad de circulación y prometieron asilo quedando estupendamente, no como la reprobada Hungría, ahora echan marcha atrás y tocan a retirada



Ha sonado la hora de la retirada y de montar reuniones y conferencias que "repartan" mejor el embrollo en que se han metido ciertos países, y así tratar de salvar la cara y evitar graves y posiblemente muy próximos problemas internos ligados al mantenimiento y absorción de una población refugiada e inmigrante cada vez más numerosa tras empezar a suscitarse el efecto de llamada.

Algunos de los países "más generosos" como la Alemania de Merkel, cuya beatificación parecía cada vez más próxima por esos mismos medios de comunicación progres que antes la denostaban-, se enfrentan ahora a una muy difícil "digestión" de todos los refugiados e inmigrantes que dijeron que querían y podrían admitir. Parece ser que a la futura beata Angela Merkel los líderes de los lander alemanes le han bajado los humos y le han dicho que ellos pretenden ser más realistas, atendiendo al interés de sus propios ciudadanos, y no desean entrar en el nuevo santoral progre y buenista.

La última victima, tras la sucesiva instalación de la restricción del tránsito en las fronteras - algo que se ha reprochado muy duramente a Hungría - por parte de Holanda, Austria, Alemania, Dinamarca... ha sido Croacia, quien ayer muy alegremente prometió ser un refugio y una zona de libre tránsito para refugiados e inmigrantes.

Ahora, apenas un días después, Croacia dice que "ya no puede con más refugiados". Los disturbios comenzaron cuando cientos de refugiados comenzaron a luchar entre ellos para hacerse con una plaza en los autobuses que los van trasladando desde Tovarnik a centros de acogida distribuidos por el territorio croata. La multitud tumbó el cordón policial al grito de "¡queremos pasar!" y resultó imposible para los agentes poner freno a la situación.

Desde ayer han entrado en Croacia más de 7.000 personas, y en la frontera esperan ya varios cientos de miles más. El ejército acaba de comunicar que participará en la custodia de las fronteras y que la situación empeorará posiblemente en las próximas horas, puesto que Eslovenia ha anunciado también el restablecimiento de controles fronterizos. La mayor parte de los que consiguen entrar en los autobuses son trasladados a centros para refugiados en los alrededores de Zagreb, aunque el primer ministro, Zoran Milanovic, ha advertido de que el país no tiene capacidad para acoger a los 20.000 que se prevé llegarán en muy pocos días. El ministro de Interior, Ranko Ostojic, ha dejado claro que apenas un puñado de ellos podrá acceder al estatus de asilo y el resto será muy posiblemente expulsado del país. También ha declarado que "Croacia no puede recibir a un solo refugiado más" y se ha mostrado dispuesto a usar la fuerza para proteger las fronteras. Una vez dentro del país, los refugiados son obligados a permanecer encerrados en los albergues. En Zagreb, agentes antidisturbios han tomado posiciones en torno a un hotel en el que se alojan cientos de refugiados que gritan "¡libertad, libertad!" desde las ventanas.

La situación no es mejor en la frontera entre Serbia y Hungría, donde anoche la policía volvió a utilizar gases lacrimógenos para tratar de controlar a los refugiados, y las autoridades griegas, por su parte, están esperando una ola de refugiados procedentes de Turquía que intentarán la entrada a través de su territorio. Y es que Turquía, vista la generosidad de algunos países europeos y la presión favorable de los medios de comunicación europeos más progres, está facilitando la salida hacia Europa de sus propios refugiados, algo que posiblemente también haga el Líbano y quizás Jordania.

Mientras tanto, la santa Alemania. ese "ejemplo que decían que para todos", toma las primeras medidas para tratar de desincentivar su elección como destino. Según han adelantado medios de Berlín, el ministro de Interior Thomas de Maiziére planea un drástico recorte de las ayudas que por ley reciben en este país los refugiados y que lo hacen mucho más atractivo que cualquier otro de la UE. Las mismas informaciones señalan que Alemania no concederá el estatus de asilo a los refugiados que hayan sido registrados antes en el país de entrada a la UE y que en ese caso les proveerá solamente de un billete de viaje de regreso.


PD: 

Mientras tanto, en la buenista y progre España, estas cosan se realizan a la manera demagógica y fundamentalmente propagandista que tango gusta por aquí. De momento, y con grandes fanfarrias por lo cojonudo que somos, se han traído como refugiados a un entrenador de fútbol sirio - muy apropiado para el vicio y el orgullo nacional - y a parte de su familia, y en las fotografías que recogían su llegada los aparentemente más dichosos eran esos "buenos españoles" que publicitaban abundantemente su buena acción ante los numerosos medios de comunicación, muy contentos por su parte de poder demostrar lo progres que somos.

Esperemos que aquí no ocurra lo de Uruguay, donde cinco familias sirias que fueron recogidas con similar fanfarria como refugiados por el antiguo y muy progresista presidente, ahora están pidiendo a voz en grito, y ante los asombrados medios de comunicación progresistas uruguayos, que les permitan irse del país, ya que el nivel de vida es muy elevado y prefieren volver a Siria, aunque es fácil deducir que el camino hacia Alemania, hasta ahora despejado, les resultará más atractivo.

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Thursday, September 10, 2015

Mahmud Abbas va con la corriente



 En Enero del 2013, después de que miles de "refugiados" palestinos fueran masacrados en Siria, y cuando el mundo aún permanecía apático ante la suerte de los refugiados sirios:
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas ha rechazado una oferta israelí para permitir que los refugiados palestinos que huyen de Siria entren en los territorios palestinos a condición de que renuncien a su pretendido "derecho de retorno" a Israel propiamente dicho, según indicó el propio Abbas a la prensa egipcia en la noche del miércoles. 
Tras una reunión con el presidente egipcio Mohamed Morsi, Abbas dijo que había hecho un apelación a la ONU para que interceda en favor de los refugiados palestinos que viven en Siria y para que exija a Israel que les permita entrar en la Ribera Occidental y Gaza.
En Septiembre del 2015, y después de que el mundo haya despertado ante la suerte y desventuras de los refugiados e inmigrantes que tratan de abandonar los nuevos campos de refugiados:
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, llamó el sábado a la absorción en Cisjordania de los refugiados palestinos que huían de la guerra en Siria. 
De acuerdo con la agencia de noticias oficial palestina Wafa, Abbas dio instrucciones al embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansour, para cooperar con el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon "en la adopción de las medidas adecuadas y necesarias para absorber a los desplazados refugiados palestinos de Siria en los territorios palestinos ocupados".
Abu Mazen va con la corriente.

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Tuesday, September 08, 2015

Israel y la crisis de los refugiados. ¿Debería acoger a esos refugiados? - Shmuel Rosner - Jewish Journal



Autosatisfacción alemana y la que se avecina


Mi respuesta corta a esa pregunta es No.

Israel no debe ofrecerse a absorber un número significativo de refugiados sirios. Pero se necesita una explicación. Y es necesaria otra tipo de acción.

En los últimos días, cuando la crisis de los refugiados sirios se ha intensificado y se está convirtiendo en un elemento dominante en el orden del día mundial, un debate se ha desarrollado en muchos países sobre la mejor manera de abordar la situación. Hay países como Alemania que están abriendo sus brazos y sus puertas a los refugiados. Hay países como Hungría que no quieren que se queden. Hay países, como los Estados árabes del Golfo, que están siendo criticados por no tratar de dar cobijo a refugiados musulmanes. Hay otros países que también podría hacer más, y no están haciendo más por diversas razones, no todas ellas buenas razones.

Israel no está ignorando la historia de estos refugiados. De hecho existe un debate acerca de ellos, incluyendo uno en la esfera política. El líder laborista Yitzhak Herzog instó al gobierno a iniciar una "absorción controlada" de refugiados sirios dentro de Israel. La líder del izquierdista Meretz hizo una sugerencia similar, y otros diputados de otros partidos también estuvieron de acuerdo. El viceministro y un miembro druso del Likud, Ayoub Kara, también quiere que Israel absorba a "decenas de miles" de refugiados (sobre todo teniendo en cuenta la débil posición de los sirios drusos).

El diputado Elazar Stern, del centrisya Yesh Atid, también cree que Israel debería absorber refugiados sirios, pero el líder de su partido, Yair Lapid, se opone a tal absorción. Lapid expresó su oposición a la posibilidad de que Israel absorba cualquier tipo de refugiados de la guerra civil en Siria, subrayando que el Estado judío no debe tomar ninguna medida que pueda legitimar en el futuro la implementación de un "derecho de retorno" para los palestinos.

Lapid comentó que Israel, por desgracia, no puede darse el lujo de entrar en la cuestión de la crisis de los refugiados, para él se trata de una cuestión europea y no hay razón para que formemos parte de ella. "No voy a abrir una puerta trasera para discutir el derecho al retorno de los palestinos", continuó, agregando que "la izquierda israelí estaba dispuesta a absorber refugiados de Siria con el fin de sentar un precedente que posteriormente se pudiera aplicar a los palestinos".

En las redes sociales, en la radio y en los programas de televisión, los israelíes están teniendo este debate, y tienen fuertes sentimientos sobre el tema. Este interés por el tema no debería ser una sorpresa: la visión de los refugiados es desgarradora. Y los israelíes responden a la manera que se espera que responda cualquier ser humano decente - con una sensación de horror, con un sentido de devastación y con una gran compasión -.

Los argumentos que se oyen de parte de los partidarios en Israel de asumir una absorción de refugiados sirios son poderosos: Israel es un país de refugiados. Es el país de un pueblo que tuvo que escapar de la guerra y de la opresión. Es un país que todavía ve con ojos sospechosos a un mundo que cerró sus puertas a los refugiados judíos cuando tuvieron que huir para salvar sus vidas hace setenta años. "Los judíos no puede ser indiferentes cuando hay unos refugiados que están en busca de un refugio seguro", dijo Herzog. Es un sentimiento que comparten muchos israelíes. No me sorprendería obtener el mismo argumento en los próximos días procedente de líderes de otras comunidades judías.

Hay otros argumentos a favor de la absorción. Uno se refiere a la geografía: Siria es un vecino. Los refugiados sirios son vecinos de Israel. Un país tiene la responsabilidad de ayudar a sus vecinos. Y no se trata de un mero argumento de relaciones públicas: Esta situación representaría una oportunidad para Israel de mostrar su mejor lado. Y no es un argumento sin precedentes: el primer ministro Menachem Begin decidió, allá por la década de 1970, absorber a refugiados de Vietnam.

Hace ocho años escribí un artículo acerca de un dilema algo similar que se le planteó a Israel con respecto al destino de los refugiados de Darfur. El primer ministro Ehud Olmert decidió rechazar abrir la puerta. Y como escribí entonces, "la memoria del Holocausto y los refugiados judíos que querían huir de Europa pero no podían encontrar a ningún país dispuesto a aceptarlos será un arma muy útil para los que critican a Israel por su fría decisión".

Sin duda, Israel volverá otra vez a tener que defenderse de parecidas acusaciones y críticas. Y se deberá a que Israel tampoco va a absorber a refugiados sirios. "Israel es un país pequeño, muy pequeño. No tiene profundidad demográfica y no tiene amplitud geográfica", afirmó el primer ministro Netanyahu en respuesta a los llamamientos de Herzog a la acción. "Debemos proteger nuestras fronteras contra los inmigrantes ilegales y contra los autores de actos de terrorismo. No podemos permitir que Israel se vea inundada de infiltrados", sentenció Netanyahu.

Netanyahu podría haber tratado de transmitir su mensaje en términos más apropiados. Los refugiados "no son perpetradores de actos de terrorismo", y no había razón para sonara como si lo fueran (Netanyahu no dijo que ellos lo fueran, pero hizo uso de una palabra innecesaria, "terrorismo", en ese contexto). Y tiene razón, Israel es un país muy pequeño, ¿pero eso es realmente una excusa? ¿Acaso rechazaremos la oportunidad de absorber a cientos de miles de inmigrantes judíos - por ejemplo, judíos franceses - porque somos un país pequeño?

Palabras equivocadas para una política que puede ser la adecuada, como suele ser el caso con Netanyahu.

Israel no puede involucrarse en la guerra de Siria. Si el mundo quiere detener el derramamiento de sangre, y con él el flujo de refugiados que sufren, el mundo tiene mucho mejores medios con los que poner fin a la guerra civil. La comunidad internacional no hizo nada para detener esa guerra, con la excepción de hablar y hablar, y ahora la guerra ha llegado a su puerta. No hay ninguna razón para que cualquiera pueda regodearse con eso.

Israel no puede intervenir en la guerra de Siria, y no puede ser el refugio de los sirios que quieren huir de Siria. De hecho, Israel es el peor candidato para tal misión. Siria es un país enemigo. Los sirios están educados para ser hostiles a Israel, y supongo que muchos de ellos lo son. Por lo tanto, asentar una población en principio hostil parece carecer de sentido común. Algunos además no querrán venir, y los que vinieran quizás no podrían ser capaces de volver. Y cuando estén aquí, deberán ser vigilados y supervisados ​​por razones de seguridad. Y su presencia hará que el nerviosismo de los israelíes crezca, y por una buena razón. Y la supervisión israelí podría ponerles nerviosos a ellos, porque solamente conocen a Israel como una amenaza.

Y luego está el tema de la vecindad: En realidad, se trata de un argumento en contra de dicha absorción. Si hubieran sido de algún lugar muy lejano y de un país con el que Israel no tiene conflictos activos, además de procedentes de una cultura que no enseña el odio a Israel, habría sido un caso diferente. Pero los sirios vienen de un país con el que Israel tiene un conflicto activo. Vienen de un país que reclama un territorio que Israel mantiene bajo su propia jurisdicción.

Por supuesto, el hecho de que Israel no quiera ser un refugio para los refugiados sirios no significa que Israel no deba esforzarse en ser útil y en ayudar a los refugiados sirios. Israel ya ha hecho muchas cosas, algunas de ellas de manera no pública, como asistir a algunas de las personas que sufren en Siria. Los visitantes de los diferentes hospitales israelíes del norte del país pueden testificar el número de heridos sirios que Israel ha acogido y tratado, un número probablemente mucho más alta del que cree la mayoría de los israelíes.

Sin embargo, Israel puede hacer más. Puede enviar ayuda financiera, médica y de otro tipo a los países a los que acuden los refugiados sirios. Es decir, si estos sirios están dispuestos a comer comida israelí, a ser tratados por médicos israelíes, a vivir en tiendas de campaña israelíes...

Israel debería hacer una oferta a los gobiernos europeos que actualmente están soportando la carga de acoger a los refugiados. Se debe extender la oferta a las organizaciones judías del mundo con las que puede colaborar para organizar este tipo de misiones humanitarias.

La sugerencia de Herzog no era sabia, pero su instinto e intención era buena. Algo se tiene que hacer.

Ese es el mensaje que me gustaría oír de un gobierno israelí, un mensaje positivo. Eso es lo mejor que Israel podría hacer por los refugiados. Y en cuanto a las cosas que Israel no puede hacer no tiene mucho sentido hablar de ellas.

PD: Una encuesta publicada el lunes informa que cuatro de cada cinco israelíes se oponen a un reasentamiento en Israel de refugiados sirios, mientras que sólo el 11% es favorable a él.

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Monday, September 07, 2015

Refugiados árabes (por supuesto, culpa de Occidente, pues el Islam, religión de paz, no tiene nada que ver según la progresía occidental) vistos por la prensa árabe


- Antes como conquistadores
- Ahora, como refugiados



Criticando a los estados del Golfo y a la Liga árabe: "Por favor, vistan con modestia mientras se ahogan"


Mientras los refugiados llaman a las puertas de Europa, que no les abre, otras naciones árabes construyen cercas y gritan a Europa: "¿Por qué no les abren la puerta?"


"Los musulmanes se ahogan en la carrera de obstáculos de los europeos"

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Monday, April 13, 2015

El Haaretz, Abbas, Israel y los refugiados de Yarmouk - Camera


"El presidente palestino Mahmoud Abbas está tratando de ayudar a los palestinos sitiados mediante la creación de unas vías de escape seguras del campamento", comentaba un editorial del Haaretz de la semana pasada elogiando de paso al líder palestino por supuestamente tratar de ayudar a los refugiados palestinos que residen en el campamento de refugiados de Yarmouk, en Siria ("Dejando la política a un lado: Israel debe ayudar a los refugiados palestinos de Yarmouk").

Asimismo, el editorial del Haaretz llamaba simultáneamente a Israel a colaborar:
Israel debe realizar también su parte en este esfuerzo internacional. Debe sentarse con Abbas para evaluar la manera de ayudar a estos refugiados, algunos de los cuales están relacionados, muy de cerca, con los árabes en Israel.
Entre otras cosas, Israel podría ofrecer a Abbas la posibilidad de absorber a algunos de los refugiados en la Autoridad Palestina, sufragar parte de los costes por ello y proporcionar servicios médicos a los que consiguieran llegar. Las consideraciones políticas y disputas con la Autoridad Palestina deben dejarse de lado en estos momentos. Esta es una tarea humanitaria de primer orden que Israel no puede eludir.
El colaborador del Haaretz Oudeh Basharat también se ha hecho eco del sentimiento de que Israel debe hacer un esfuerzo para ayudar a los palestinos de Yarmouk ("¿Por qué Israel no ayuda a los palestinos de Yarmouk?"):
¿Por qué Israel no se coordina con el presidente palestino Mahmoud Abbas y con el liderazgo árabe-israelí para absorber a parte de los refugiados de Yarmouk en los territorios controlados por la Autoridad Palestina y entre los árabes israelíes, tal como se sugirió en el editorial de Haaretz el pasado jueves? 
En lugar de correr hasta el fin del mundo para mostrar la cara hermosa de Israel, debería extender una mano a su vecino. Aprender algo de Jordania, un país que no tiene obligaciones morales o políticas con Siria pero ya ha absorbido a más de un millón de refugiados sirios.
Es el momento de anunciar una noticia de última hora al Haaretz: Hace más de un año, fue el propio líder palestino, Mahmoud Abbas, quien se negó a dejar de lado la política y aceptar un acuerdo condicional que permitía que 150.000 palestinos refugiados de Siria residieran en Cisjordania y Gaza, siempre y cuando renunciaran "al derecho de retorno" a Israel. Como informó la Associated Press el 28 de enero de 2013:
El presidente palestino Mahmoud Abbas ha dicho que le pidió el mes pasado al jefe de la ONU, Ban Ki-moon, que buscara el permiso israelí para que palestinos atrapados en la guerra civil de Siria pudieran regresar a su patria. La semana pasada, afirmó que Israel acordó permitir que 150.000 palestinos refugiados de Siria fueran a la Ribera Occidental y Gaza, siempre y cuando renunciaran al derecho de retorno a lo que hoy es Israel. Abbas afirmó que lo rechazó ante esta condición.
El dirigente de la Autoridad Palestina Mohammed Daraghmeh informó el 10 de enero de 2013:
Abbas le dijo a Ban que Israel "aceptó el regreso de los refugiados a Gaza y Cisjordania, pero con la condición de que cada refugiado firmara una declaración donde afirmaba que no ejercería el derecho de retorno (a Israel)". 
"Nosotros rechazamos eso, y decimos que es mejor morir en Siria que renunciar al derecho de retorno", afirmó Abbas al grupo. Algunos de sus comentarios fueron publicados el jueves por la web de noticias palestina Sama.
¿Tiene algo que decir el Haaretz ante estas palabras de Abbas y su deseo de preferir la muerte de su propio pueblo a su regreso a Cisjordania y Gaza? ¿O toda su indignación por el bienestar de los refugiados de Yarmouk tenía como único objetivo criticar a Israel y exhortarle a "dejar a un lado la política" con el fin de ayudar a los refugiados, mientras que ignoraba a sabiendas que Israel ya había tratado de hacer eso?

Lejos de intentar "crear de vías de escape seguras del campamento de refugiados", Abbas las ha bloqueado.

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Wednesday, October 22, 2014

Ha llegado el momento de abordar la cuestión de los refugiados palestinos - Adi Schwartz - i24news



Los palestinos rechazarán masivamente cualquier acuerdo de paz que no conceda a cada uno de los 5 millones de personas registradas como "refugiados palestinos" (los pocos de miles de refugiados que aún sobreviven y sus millonarios descendientes) elegir establecerse en Israel. Considerar esta solicitud como un mero punto objeto de negociación - tal como lo hace la mayoría de la comunidad involucrada en las negociaciones de paz - no es solamente una ilusión, sino una mala interpretación de las verdaderas aspiraciones palestinas. Peor aún, renunciar a esta demanda daría lugar a una revuelta violenta o a la muerte política y física del liderazgo político palestino.

Esta es, en esencia, la conclusión de un nuevo informe elaborado por la organización no gubernamental, el Grupo Internacional de Crisis, obtenida al abordar la importancia de la cuestión de los refugiados palestinos.

Mientras que el discurso sobre la paz se centra en los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental y en las disposiciones de seguridad, ha existido poca discusión sobre la necesidad de encontrar una solución satisfactoria al problema de los refugiados. Dada la importancia del tema en la psique colectiva palestina, este silencio es muy desconcertante.

Según los autores, el enfoque que ha guiado las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos desde 1991 consistía en aplazar una cuestión que se vuelve cada vez más difícil. Sin embargo, escriben, "el liderazgo palestino será capaz de negociar un acuerdo sólo si se gana el apoyo o al menos la aquiescencia de los refugiados".  En lugar del habitual mantra de que "todo el mundo sabe en que consistirá aproximadamente el acuerdo de paz", los autores del informe advierten que la actual forma de afrontar la cuestión de los refugiados es una receta para el fracaso y conducirá a socavar la solución de dos estados para dos pueblos.

El problema de los refugiados palestinos nació después de la guerra árabe-israelí de 1947-48, cuando los gobiernos árabes decidieron dejar que la situación de los refugiados palestinos se gangrenara en los campos de refugiados para ser así utilizada como una herramienta política con la que dañar a Israel, negándose por lo tanto a reasentarlos fuera de esos campamentos. Debido a esto, el número de "refugiados palestinos" registrados ha aumentado de 750.000 en 1948 a cinco millones en la actualidad.

Los negociadores palestinos siempre han insistido en que los refugiados de 1948 y sus descendientes deben tener la oportunidad de venir a Israel y vivir en las ciudades y pueblos de donde eran originarios sus antepasados. Israel, con el apoyo de Estados Unidos y Europa, se niega a aceptar tal solicitud ya que perturbaría la demografía del país mediante la reducción de su mayoría judía. Hay "significativas inconsistencias entre el enfoque de los palestinos de la cuestión de los refugiados y el paradigma de dos estados (para dos pueblos)", afirma el informe.

Un asesor del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, dijo a los autores que "incluso con grandes concesiones por parte de Israel, los palestinos no aceptarán un acuerdo que no prevea que los refugiados tengan la opción de instalarse donde quieran, incluido Israel". Sin embargo, señalan los autores, los mediadores y negociadores extranjeros no toman esta afirmación en serio y están convencidos de que en realidad se trata de una moneda de cambio que utilizan los palestinos.

Aún más alarmante es lo que los autores encontraron cuando se reunieron con los residentes de esos campamentos y en las ciudades de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza, “donde las opiniones parece que podrían ser más flexibles" que en otros lugares. "Esta es una exageración", dicen los autores, "cuando lo que es común entre los palestinos es afirmar que ningún líder palestino podría ganarse el apoyo popular para un acuerdo si no concede a cada refugiado la posibilidad de elegir donde quiere residir, incluso en Israel", escriben los autores.

Muchos palestinos predicen que esto provocará un estallido de violencia. Un joven líder de un campo de refugiados les dijo en una entrevista que “Abbas no sería capaz de poner un pie en Palestina después de la firma de un tal acuerdo... Incluso si se fuga a Amman, allí sería asesinado". Una proporción significativa de los encuestados dijo que apoyaría el asesinato de miembros de la dirección política palestina si renuncian a esa demanda.

El informe llega a la conclusión de que aún queda mucho trabajo por hacer en el lado palestino para cambiar este enfoque tan intransigente e irrealista. Los autores sugieren poner en marcha un debate público sobre las prioridades nacionales y las oportunidades entre los palestinos, a sabiendas de que Israel nunca dará a los refugiados la opción de establecerse en Israel. También recomiendan una "estrategia de desarrollo para los refugiados que mejore las condiciones de vida en los campamentos de refugiados". Sin embargo, mantener en la indigencia a los refugiados se ha considerado hasta ahora como la "única manera de mantener su identidad".

Einat Wilf, una ex miembro de la Knesset del partido Laborista y una de las pocas figuras públicas israelíes que abordan la cuestión de los refugiados, acogió con satisfacción el informe y dijo que "si bien los diplomáticos occidentales están dispuestos a lograr una paz entre Israel y los palestinos, deberían darse cuenta de que el problema de los refugiados no es el más fácil, sino con mucho, y dentro del orden del día, el problema más difícil".

El reciente fracaso de las negociaciones debería ser una oportunidad para revaluar todo el proceso de paz. Sería bueno para los negociadores leer el informe y aplicar sus conclusiones. Más que nada, es hora de que la cuestión de los refugiados, que está en el corazón del conflicto, entre en el orden del día y no se posponga a una fecha posterior.

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Saturday, March 15, 2014

Abbas y el "derecho de retorno" derrotarán a Kerry - Elliot Abrams - Pressure Points



Cuando las negociaciones de Kerry parece que no lograrán alcanzar un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, muchos observadores en Europa, e incluso algunos en los Estados Unidos, comienzan a precipitarse a la hora de atribuir la decepción a Israel y, especialmente, al "gobierno derechista de Israel" del primer ministro Netanyahu.

Uno sólo puede llegar a esa conclusión ignorando muchas de las declaraciones que está realizando y las posiciones que está adoptando el presidente palestino Mahmoud Abbas. Para ello prestamos atención a sus observaciones más recientes ante jóvenes activistas de Fatah realizadas el 6 de marzo, y disponibles en la web de MEMRI. Se refieren a la cuestión del "derecho de retorno" y a los "refugiados", y lo que sigue es un extracto de lo que dijo:
Cada palestino, desde Canadá hasta Japón - incluyendo a todos los palestinos que viven en el extranjero - tendrán que estar de acuerdo con la propuesta (de Kerry). Ellos van a votar a favor o en contra. Si ellos dicen "no", la propuesta no pasará... El derecho al retorno es un derecho personal. Si usted es un refugiado, su hijo también es un refugiado. Tal vez usted se decida a renunciar a este derecho, mientras que su hijo decide no hacerlo, o viceversa. Su hijo es libre de hacerlo. Cuando decimos que se trata de una elección personal, significa que él podrá decidir por sí mismo. Todos vamos a realizar una elección: una opción será permanecer donde estamos - en Jordania, en Siria, en el Líbano, y así sucesivamente - y recibir una indemnización... por supuesto. La segunda opción será ir a otro país, como parte de un acuerdo. Si alguien quiere emigrar a Canadá, es libre de hacerlo. Dondequiera que uno vaya, sigue siendo un palestino. En este caso, también recibirá una compensación. La tercera opción es decidir volver al estado palestino, y de recibir por supuesto una indemnización. También se puede decidir regresar al Estado de Israel. En tal caso, recibirá una compensación y regresará.... Todos los refugiados, en un número de 5 millones en la actualidad, junto con sus hijos, se consideran refugiados de 1948. No hay refugiados que vengan de Nablus o Ramallah. Son todos de Tiberiades, Safed, Acre, Nazaret, Jaffa, Beersheba, y así sucesivamente.
Esta es una declaración notable y liquida, más o menos, las posibilidades de un acuerdo de paz. He aquí por qué:

En cualquier negociación real, Israel y la OLP tendrán que hacer concesiones y es obvio que la OLP tendrá que abandonar la idea de que cinco millones de palestinos tengan derecho a trasladarse a Israel. Ningún gobierno israelí firmaría un acuerdo que convirtiera a Israel en un país de mayoría árabe. Como el presidente Bush lo expresó en 2004: "Parece claro que se necesita un marco acordado, justo, equitativo y realista para dar una solución a la cuestión de los refugiados palestinos como parte de cualquier acuerdo sobre el estatuto final, y que se encontrará a través del establecimiento de un Estado palestino, y el asentamiento de los refugiados palestinos allí, y no en Israel".

Al convertir el "derecho de retorno" en un derecho personal e individual de cada palestino, Abbas está diciendo que la OLP no tiene derecho a negociar sobre ello y que no tiene derecho a firmar un acuerdo que abandone o incluso limite ese "derecho". Si esa es realmente la posición de la OLP, nunca habrá un acuerdo.

En segundo lugar, si Abbas realmente tampoco tiene nada que decir sobre este asunto, él mismo está reduciendo su propio papel en las negociaciones a cerca de cero y, obviamente, significa que no preparará a su propio pueblo para la paz, pues eso implicaría realizar compromisos.

En tercer lugar, la definición de "refugiado" es tan amplia como pueda llegar a ser. Según Abbas, un palestino que dejó Israel en el año 1948 o 1967 tiene derecho a trasladarse a Israel o a declinar, pero su "no" ni siquiera implica que sus propios hijos nacidos en el extranjero puedan querer regresar. Lo que supone que sus hijos, y, presumiblemente, sus nietos, que nunca han puesto un pie en Israel y pueden tener la ciudadanía de otro país, por ejemplo Canadá, tienen sus propios derechos independientes de mudarse a Israel. Cinco millones de opciones distintas, dice Abbas.

En cuarto lugar, Abbas considera que cada una de esas personas debe recibir una indemnización. Los que se muevan a Palestina conseguirán su indemnización; los que "retornen" a Israel también obtendrán una indemnización; aquellos que se desplazan a Canadá o bien permanezcan en Canadá, también obtendrán una indemnización, y así sucesivamente. Así, el joven o la mujer nacida en Jordania o Canadá, y que tiene una plena ciudadanía allí, y que desea permanecer allí, obtendrá una indemnización. Es una bonita fantasía para un político describir que cada palestino participará de esa bonanza, pero no es más que eso: una fantasía. Una vez más, no tiene nada que ver con la realidad, pretendiendo que la elección de la paz no requerirá una preparación de los palestinos para un futuro real.

Por último, no hay nada de malo en celebrar un referéndum sobre una gran elección nacional. Los suizos lo hacen todo el tiempo, el Reino Unido podrá realizar uno sobre la UE, los escoceses tendrán uno para permanecer en el Reino Unido, y los palestinos y los israelíes pueden tener su referéndum sobre cualquier acuerdo de paz. La pregunta es quién va a votar, y Abbas quiere que lo hagan no sólo los que viven en la Ribera Occidental y Gaza, y que tienen derecho a votar en las elecciones para la Autoridad Palestina, sino "todos los palestinos, desde Canadá hasta Japón". Él dice que hay cinco millones de refugiados. Cuando fue elegido presidente en 2005, consiguió 800.000 votos y se consideró que hubo una participación de dos tercios, lo que sugiere 1,2 millones de votantes elegibles. Eso significa que casi cuatro millones de palestinos que no viven en Cisjordania o Gaza serían electores, de acuerdo con Abbas, o tal vez un número menor cuando se resten las personas demasiado jóvenes para votar, pero aún así representan a varias veces más votantes que los que hoy viven en lo que se convertirá en Palestina .

Es obvio que un acuerdo de paz requerirá de un notable equilibrio y de generosidad de muchas y variadas maneras, pero no se concederá el "derecho de retorno" que Abbas dice que pertenece a cada "refugiado" palestino de manera individual, y que bien podría ser rechazado por los palestinos viviendo ahora en el Líbano, Jordania y Siria. A ellos Abbas simplemente les ha dicho que ahora, en el 2014 y en medio de unas negociaciones de paz, que tendrán el derecho a trasladarse a Israel, y también les ha dicho que todo el mundo obtendrá una indemnización. Si el acuerdo final no les da la posibilidad de mudarse a Israel, o bien creen que no se les compensa de la manera adecuada, podrían votar no a dicho acuerdo.

Así que las maniobras de Abbas, cuando nos acercamos a la fecha límite de abril de Kerry, vuelve un acuerdo de paz poco realista y, de hecho, imposible. Los términos que acaba de enunciar Abbas  nunca se cumplirán. En lugar de preparar a su gente para la paz, no sólo hace todo lo posible para que sea imposible firmar un acuerdo, sino que también establece los términos que harán imposible que sus sucesores firmen un acuerdo.

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Tuesday, March 11, 2014

España, Portugal y el “derecho de retorno” - Evelyn Gordon - Commentary



Ali Jarbawi, ex ministro de la Autoridad Palestina, ha regurgitado varios temas habituales dentro del discurso palestino en un artículo de opinión en el New York Times. Jonathan Tobin ya ha diseccionado hábilmente la mayoría de ellos, pero me gustaría centrarme en uno que no abordó: la afirmación de Jarbawi de que el "derecho de retorno está garantizado a los refugiados por el derecho internacional". Desafortunadamente para Jarbawi, este es un mal momento para tratar de hacer esa afirmación en particular, debido a que dos miembros actuales de la Unión Europea, España y Portugal, parecen haber tomado una decisión que la refuta.

Ambos países anunciaron recientemente planes para ofrecer la ciudadanía a los descendientes de los judíos de España y Portugal que fueron expulsados ​​hace 500 años. A primera vista, esto podría parecer como si hubieran reconocido un "derecho de retorno", si no fuera por el hecho de que se han negado a la vez a ofrecer dicha ciudadanía a los descendientes de los musulmanes españoles y portugueses expulsados más o menos por las mismas fechas.

Esto ha enfurecido a las organizaciones musulmanas, que exigen igualdad de trato para sus correligionarios. Y si, como los palestinos lo reclaman, su "retorno" fuera en verdad un derecho garantizado a perpetuidad para todos los descendientes de los refugiados, sin importar las circunstancias, estas organizaciones estarían justificadas. Pero en realidad, no hay tal cosa. Y los argumentos formulados en su contra por España y Portugal se aplican también al caso palestino-israelí.

En primer lugar, de acuerdo con el legislador que redactó la ley de Portugal, las circunstancias de la expulsión de judíos y musulmanes fueron completamente diferentes. "La persecución de los judíos fue sólo eso, una persecución, mientras que lo que sucedió con los árabes formó parte de un conflicto", dijo José Ribeiro e Castro. "No hay base para la comparación".

Eso, por supuesto, es igualmente cierto para los refugiados palestinos: lejos de ser las víctimas de una persecución, huyeron y / o fueron expulsados ​​durante un sangriento conflicto civil en el que además cinco ejércitos árabes, ayudados por grandes contingentes de tropas locales irregulares palestinas, invadieron el estado recién nacido de Israel y trataron de erradicarlo. Por lo tanto, Israel no tiene ninguna deuda moral con los refugiados palestinos comparable a la de España y Portugal con sus judíos.

En segundo lugar, como se ha señalado por el periodista belga-egipcio Khaled Diab, está la cuestión demográfica: Mientras que "sólo unos pocos miles" de judíos se considera que serían propensos a solicitar la nacionalidad española y portuguesa, "millones de desconocidas árabes y musulmanes podrían optar por ella”. Y eso crearía un grave problema real.

Si sólo una fracción de ellos alcanzará la ciudadanía, podría alterar de manera significativa y rápida la composición demográfica de España. Y un país que careció de musulmanes durante medio milenio, se podría encontrar con una línea de falla que separaría dos "civilizaciones", esto es, podría desencadenar graves conflictos civiles.

Eso, por supuesto, resulta aún más cierto para el pequeño Israel, con sólo 8 millones de personas, frente a la España de 47 millones. Si usted cree las cifras de la UNRWA, los 700.000 refugiados palestinos originales ahora mismo poseen unos 5 millones de descendientes. Si un número importante de ellos se trasladara a Israel - y si se les diera la opción, probablemente lo harían, ya que Israel ofrece una mejor economía y más derechos civiles que los países árabes, donde vive la mayoría de ellos actualmente -, se podría trastocar la mayoría judía de Israel para convertirse en una árabe. En resumen, no sólo se arriesgaría a "graves conflictos civiles internos", sino que podría suponer la erradicación por completo del Estado judío.

Para que quede claro, nadie piensa que España y Portugal tengan la obligación legal de ofrecerles la ciudadanía inclusive a los descendientes de sus refugiados judíos: no existe tal obligación en virtud del derecho internacional. Pero en la medida en que uno pudiera postular una obligación moral, los casos de España y Portugal muestran claramente que esa obligación sólo se aplica a las víctimas de persecución, no a las provocadas por graves conflictos armados, y solamente si las consecuencias demográficas no ponen en peligro la estructura y la cohesión del país receptor.

Así que la próxima vez que oigan a alguien decir que los palestinos tienen un "derecho al retorno",  limítense a comentar los casos de España y Portugal para así dar una breve lección de que ese "derecho", en realidad, no significa absolutamente nada.

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Thursday, January 09, 2014

Kerry ha propuesto el retorno de 80.000 refugiados palestinos a Israel. Abbas quiere que sean 200.000 - Xinhuanet



El secretario de Estado de EEUU John Kerry propuso al presidente palestino, Mahmoud Abbas, el retorno de 80.000 refugiados palestinos a Israel, según ha comentado un funcionario palestino bien informado al Xinhua el lunes.

El alto funcionario del gobierno palestino dijo bajo condición de anonimato que la propuesta de Kerry sobre el retorno de los refugiados palestinos formaba parte de las ideas presentadas a la parte palestina para llegar a un acuerdo marco de paz .

"La propuesta de Kerry sobre el retorno de los refugiados es la misma propuesta ofrecida por el ex presidente de EEUU Bill Clinton durante las conversaciones de paz de Camp David celebrada en los Estados Unidos en 2000", dijo el funcionario.

Agregó que durante sus reuniones, Abbas desea aumentar el número de refugiados palestinos que regresarían a Israel a 200.000, y la cifra sigue siendo objeto de debate con Kerry.

En cuanto a la cuestión de Jerusalén, dijo el funcionario, "las ideas recientes de Kerry se centran en la entrega de partes de Jerusalén (oriental) a la Autoridad Nacional Palestina, y que Jordania tendrá la jurisdicción sobre lugares y sitios sagrados de la ciudad".

Sin embargo, Israel sigue negándose a reconocer a Jerusalén oriental como capital de un futuro Estado palestino e insiste en que Jerusalén es la capital eterna del Estado de Israel, según la fuente.

Por otro lado, la parte palestina se opone a la propuesta de reconocer a Israel como un Estado judío, dijo la fuente, agregando que "las lagunas son todavía muy preocupantes sobre las cuestiones relativas al estatuto permanente de los refugiados, Jerusalén, las fronteras, los asentamientos y el reconocimiento del Estado judío".

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Thursday, October 03, 2013

La financiación europea de las ONG’s izquierdistas israelíes y los refugiados: (Europa no lo permite, ¿por qué Israel debería consentirlo? - Ben-Dror Yemini)



Una de las principales demandas de las organizaciones de derechos humanos es que, con respecto al comportamiento democrático, Israel debe adoptar las normas aceptadas en los países democráticos. Esa es una reclamación justificada. Incluso con la suposición de que las normas no son uniformes, existe un amplio denominador común. Esto incluye la libertad de expresión, el Estado de Derecho, la libertad de asociación, etcétera. El común denominador incluye a Israel. En cuanto a las relaciones entre estados, la solicitud debe ser universal. No debe haber dobles raseros, sino más bien normativas mutuas.

Tomemos, por ejemplo, la ONG por los derechos de los refugiados alemanes deportados de la República Checa y de Polonia, en unas circunstancias que implicaron la total confiscación de los bienes abandonados por los refugiados y actos considerados crímenes de guerra. Esto ocurrió a finales de la Segunda Guerra Mundial y tiempo después. Aquí y allá se crearon organizaciones para hacer frente a los derechos de los refugiados, como la Federación de los Expulsados (BdV). La libertad de expresión y de asociación dan a estos organismos su mandato. Los que fueron deportados se sienten víctimas. Ellos piensan que una injusticia se hizo con ellos. Exigen corregir esta injusticia.

La cuestión no es si están en lo cierto. Podemos discutir sobre eso. La cuestión es si países extranjeros como Francia e Inglaterra, y organismos internacionales como la Unión Europea, tendrían que financiar a esas organizaciones de derechos humanos en nombre de la preocupación universal por los derechos humanos y de los refugiados. Y la pregunta más importante que nos surge es la siguiente: ¿Los países soberanos tienen el derecho de controlar las subvenciones políticas dadas por gobiernos extranjeros? A diferencia de los mitos que se ofrecen a veces, no hay una respuesta única.

Cuando Arabia Saudita solicitó poder donar dinero para la construcción de dos mezquitas en Noruega, el ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Jonas Gahr Store, aclaró que recibiría con júbilo dicha donación con la condición de que Arabia Saudita estableciera la libertad de religión, lo que permitiría la construcción de iglesias (para la población cristiana allí residiendo: diplomáticos, trabajadores, inmigrantes filipinos). No obstante, en Francia no hay limitaciones sobre las donaciones para la construcción de mezquitas, a pesar de que la legislación francesa prohíbe las donaciones de gobiernos extranjeros para las actividades políticas.

Más importante, incluso sin una legislación, no hay ningún país que permita las donaciones extranjeras a ONG’s con ideologías políticas radicales que atentan contra el ethos fundacional del país. Por lo tanto, no hay un solo país en Europa que sueñe o se atreva a financiar a alguno de esos organismos que en Alemania se ocupan de los derechos de los refugiados alemanes de Europa central. Y por supuesto, no existe ningún país europeo que entregaría dinero a una ONG de la República Checa o de Polonia que pudiera promocionar el derecho de los refugiados alemanes al retorno (si es que existen tales organizaciones).

Esas son las reglas en Europa. Así pues, ¿por qué existen organismos oficiales de gobierno en Europa que apoyan financieramente de una manera considerable a ONG’s que en Israel promueven la fantasía destructiva del derecho palestino al retorno a Israel? ¿Por qué hay toda una financiación europea, de acuerdo con un informe de la ONG Monitor, detrás de una conferencia promovida por una ONG israelí de extrema izquierda predicando el "derecho al retorno"?.

Después de todo, no hay "derecho de retorno" para las decenas de miles de exiliados de Europa que fueron deportados como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, y desde luego no hay financiación para las ONG que se ocupan de esta cuestión. La idea del retorno contradice la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos con respecto al asunto de los refugiados en Chipre y con relación a los alemanes deportados de Polonia. ¿Por qué esos principios son ampliamente aceptados y respetados en Europa y en cambio son obviados y negados en la práctica, y legalmente, cuando se trata de Oriente Medio?

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel tiene que informar a todos los países que proporcionen financiación y sostén a las ONG’s de extrema izquierda israelí:  Nosotros hemos aceptado sus normas. Si ustedes no permiten la financiación de las ONG europeas de refugiados, entonces tampoco lo hagan aquí, y no se escondan en dudosas excusa sobre los “derechos humanos” (vigentes aquí, pero no en Europa, en lo que respecta a este tema).

Si ustedes no entienden lo que son las formas diplomáticas, las aceptadas entre los países civilizados, nos veremos obligados a modificar nuestra legislación para que adopte sus estándares normativos sobre este tema, los cuales son aceptados por todos los países europeos. Y tengan en cuenta que el proyecto de ley no será más que una aplicación práctica de lo que ha sido aceptado entre los países democráticos. Y cuando las cosas cambian en Europa, estaremos encantados de adaptarnos a la nueva realidad.

Uno puede asumir que esta legislación dará lugar a grandes críticas y acusaciones de macartismo, de persecución y de "daños a la libertad de asociación". Pero esos gritos no serán más que una promoción de la incitación, de la mentira y de la doble moral. Porque Israel no es el que tiene que pedir disculpas. Son los países europeos los que deben explicaciones a Israel. Si alguien insiste en no entender esto de una manera lógica y educada, Israel tendrá todo el derecho de actuar según determine su legislación democrática.

Y otra cosa: si cualquier país de Europa intentara financiar a una ONG pro refugiados alemanes en la propia Polonia, con el apoyo por ejemplo de la derecha alemana a un retorno de esos refugiados, al embajador del país que la financie tendría menos de 24 horas para abandonar Polonia.

Sin embargo, Israel no expulsa a nadie. Israel actúa con una tolerancia un tanto extraña. Israel trata de ser más justa que el mismo Papa. Sin embargo, algunos países europeos ya han cruzado todas las líneas rojas. Israel tiene todo el derecho de dibujar las líneas de nuevo.

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Tuesday, October 01, 2013

Lo que se esconde detrás de los refugiados (Dos elefantes en la sala de negociaciones - Alexander Yakobson - Haaretz)



En una entrevista en el Maariv de finales de agosto, a Ahmed Qureia (Abu Ala), un oficial de alto rango de Fatah y de la Autoridad Palestina, se le preguntó si él  veía "un escenario en el que los refugiados palestinos… regresaban a Tel Aviv"- Él contesto: "Nosotros queremos llegar a una situación en la que los refugiados tengan una opción. Así podríamos pedirles a cada una de ellos: ¿Qué quieres, permanecer donde estás actualmente, regresar al territorio de la Autoridad Palestina, o regresar a Israel?".

Tenemos que prestar atención a este tipo de observaciones o similares que son dichas una y otra vez por los altos funcionarios palestinos. El principio que está detrás de ellas, en la práctica, es la migración masiva, con el tiempo, de los refugiados de 1948 y de sus descendientes a Israel, ya sea por motivos personales o nacionalistas, por la situación de los refugiados en los países árabes, o por la enorme brecha económica entre Israel y sus vecinos. Esta exigencia palestina es lo opuesto a una resolución del conflicto y todo lo contrario a una solución de dos estados.

Hay una manera de comprobar si al final el liderazgo palestino estaría dispuesto a renunciar a esta demanda. Tengan en cuenta que la cuestión no es que los funcionarios palestinos, en secreto, entiendan los límites de lo que es posible. La pregunta es si son capaces de firmar un tratado de paz que no incluya el "sagrado derecho de retorno" que juran defender ante su pueblo.

La única manera de probar esto es ofrecer un paquete: un Estado palestino con fronteras sobre la base de las líneas previas a 1967, con unos acordados intercambios de territorio entre las partes, de acuerdo con la fórmula de Barack Obama y que los palestinos han aceptado, y el derecho de retorno al Estado palestino y no a Israel, en el espíritu de los "parámetros Clinton", a los que Yasser Arafat se negó en su momento. El actual gobierno israelí no ofrece esto, pero Estados Unidos debe hacerlo como parte de la prueba a realizar a ambas partes.

Mientras tanto, cualquier persona que apoye el derecho de los dos pueblos a la independencia debe abordar esta cuestión en serio, y no dar por sentado que la única cosa que se interpone entre nosotros y la paz es la ocupación israelí desde 1967. Sin embargo, las declaraciones realizadas por los palestinos en los últimos años indican que a través de las negociaciones esperan lograr cuatro objetivos en lo que respecta a los refugiados:
En primer lugar, quieren la declaración israelí, en el tratado de paz, de que Israel es "responsable de la creación del problema de los refugiados, y no hablan de parte de la responsabilidad, sino de toda la responsabilidad". Es decir, no hay ninguna disposición palestina a aceptar cualquier responsabilidad por sus acciones en 1948-1949, y no hay ningún plan para dejar atrás el pasado y tratar sólo del futuro. 
En segundo lugar, se pide a Israel que "acepte el principio de derecho al retorno, basado en la elección de los refugiados y sus descendientes".  
En tercer lugar, se pide a Israel que "absorba a tantos refugiados como le sea posible, no un mero número simbólico". En este asunto, los palestinos saben que tendrán que comprometerse, es por eso que aparentemente insinúan su voluntad de buscar un compromiso. 
Pero la cuarta aspiración palestina es que "cualquier número que se acuerde (en el tratado) no será el definitivo: después de que la primera cuota haya sido cubierta en los años acordados, podrán exigir una cuota adicional para los años futuros", de conformidad con el principio general del "derecho de elección" de los refugiados y sus descendientes, y que se incluirá en el acuerdo de paz. El liderazgo palestino podrá así afirmar que "no traiciona el sagrado derecho de retorno, sino que solamente se compromete a su implementación gradual".
Se acostumbra a decir que hay un elefante en la sala de negociaciones que todo el mundo está ignorando: la ocupación de Cisjordania por Israel en 1967.

Pero la verdad es que hay dos elefantes en la habitación. Uno de ellos es el elefante que los enemigos de la ocupación dicen justificadamente que no puede ser ignorado. Pero el segundo elefante es uno que ellos mismos ignoran con demasiada frecuencia.

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!!Fuera las máscaras en JStreet!!: La gente de este lobby judío americano progresista y pro Obama, y según dicen pro-Israel, aplaude el "derecho al retorno y el pleno reconocimiento de la Nakba"


El artículo de Times of Israel, aquí


El artículo de Liam Hoare en Tablet, y base principal de este post, aquí

Durante una sesión abierta sobre nuevas voces y perspectivas de las sociedades israelí y palestina, el miembro de Fatah, Husam Zomlot, se ganó un polémico apoyo de los presentes tras expresar la demanda de que Israel de "pleno reconocimiento a la Nakba" y presentar el derecho de retorno como una opción para los refugiados palestinos.

Al describir la cuestión de los refugiados como la cuestión más fácil de resolver, Zomlot, un diputado comisionado de la Comisión de Asuntos Internacionales de Palestina, dijo:
En cuanto a la cuestión de los refugiados, ¿cómo quieren que firme un acuerdo con mis propias manos que comprometa los derechos de las dos terceras partes de la nación (palestina)? ¿Cómo hago para construir la cohesión y una paz eterna con tal compromiso? ¿Por qué tengo que comprometerme? 
... ¿Qué quieren los refugiados? Algunos de ellos quieren quedarse donde están. Algunos de ellos podrían desear reasentarse en otro lugar, en un tercer país. Algunos de ellos podrían querer volver al Estado de Palestina. Y algunos de ellos podrían querer regresar a sus lugares de origen. Pero todos ellos quieren una cosa: el pleno reconocimiento de la Nakba que se ha abatido sobre nuestro pueblo.
Las palabras de Zomlot fueron recibidos con unos firmes y sostenidos aplausos de los delegados presentes en la sala. Zomlot ratificó su argumento cuando, al hablar de su padre que reside en Londres, declaró que "tiene derecho" a regresar a su antiguo hogar en Israel. "Él tiene que tener esa opción". El aplauso fue más ligero esta segunda vez, pero no menos notable.

La aprobación del derecho de retorno, tal como parecía desprenderse de los delegados presentes en la sala, se sale de la posición oficial de J Street sobre el tema, que "supuestamente" está en línea con la posición de la corriente sionista. "El problema de los refugiados debe ser negociado y resuelto en el marco de un acuerdo entre las autoridades oficiales israelíes y palestinas, y aprobado por ambos pueblos. J Street apoyaría el enfoque descrito en los modelos comúnmente aceptados de una solución de dos estados, en virtud de la cual la gran mayoría de los refugiados serían reasentados fuera de las fronteras internacionalmente reconocidas de Israel, recibiendo no obstante una compensación".

De hecho, "pedir o apoyar el regreso de los palestinos desplazados durante las guerras de independencia (y sus descendientes) se considera como una posición antisionista, pues minaría la posición de Israel como patria para el pueblo judío". "El retorno a Israel de los refugiados palestinos de 1948 y sus familias es incompatible con nuestra visión de Israel, e incompatible con una solución de dos estados para el conflicto", argumentaba J Street en mayo de 2012, en respuesta a la creciente influencia del movimiento de BDS que soporta dicho reconocimiento.

El respaldo de un reconocimiento de la Nakba también es problemático. Mientras que el desplazamiento de los refugiados palestinos es un hecho histórico, el uso del término "Nakba" - cuyo significado es catástrofe - se utiliza con el "fin de indicar que, además de la crisis de los refugiados, la creación de Israel fue en sí misma parte de la tragedia". La clase política israelí se ha mostrado renuente, por lo tanto, a reconocer la Nakba, y ha pedido que se reconozca también del éxodo de entre 800.000 y un millón de sefardíes de Oriente Medio y el norte de África tras la Guerra de la Independencia.

Este incidente sigue a otros acontecidos durante la noche de apertura de la conferencia, cuando Tzipi Livni recibió una muy tibia respuesta a su llamamiento a defender al IDF. "Hay un proceso de deslegitimación contra Israel que se centra en nuestros soldados", advirtió Livni. "Ustedes no deben aceptar la comparación entre un terrorista que asesina a niños en una escuela y el ejército israelí".

Jeremy Ben-Ami, el presidente de J Street, comentó que el "apoyo a la seguridad de Israel" está integrado en las ideas base en las que creen los delegados de J Street. "La conferencia de JStreet no es un lugar para un mitin pro-IDF. Se trata de una convención de personas que están tratando de garantizar el objetivo que persigue el IDF, la paz y la seguridad. No es un grupo donde la gente vaya a jalear al IDF, pero aquí se reconoce que no se puede tener seguridad sin paz".

El domingo, los razonamientos de la líder de la oposición laborista, Shelly Yachimovich, sobre la amenaza iraní también "se recibieron sin entusiasmo". En cambio, recibió aplausos ensordecedores por su apoyo a "la libertad de culto" a la que deberían acceder todas las corrientes del judaísmo y no judías, y una respuesta entusiasta a su anuncio de que "apoyamos el matrimonio civil y apoyamos los derechos de los homosexuales, incluyendo el matrimonio entre personas del mismo sexo".

Sin embargo, el aplauso fue mucho más moderado cuando dijo que "creemos en un Israel libre y democrático con un ejército fuerte y fronteras seguras para defender no sólo a nuestro pueblo, sino también nuestros valores". Y cuando ella después añadió "este es el verdadero sueño sionista", no hubo aplausos en absoluto.

Sin embargo, en un año en el que JStreet está claramente tratando de establecerse en Israel y en los Estados Unidos como una fuerza política creíble, tan capaz como el AIPAC, esta manifiesta incapacidad de sus dirigentes a la hora de conseguir que parte de sus bases apoyen la pretendida línea oficial de la organización - ¿pro-Israel? -, representa un claro fallo para la organización.

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